El armamento que el Renar se encargará de pulverizar es el resultado de la labor de la Policía neuquina con allanamientos y detenciones. El gobernador Figueroa resaltó los resultados del trabajo preventivo.
A la par del combate contra delitos graves como el narcotráfico, la Policía provincial está llevando a cabo un gran despliegue que apunta a desarmar bandas criminales que operan en la región. Casi a diario, se incautan revólveres, pistolas y rifles de distintos calibres. También se secuestran municiones y otros elementos ligados al armamento.
En este marco, en una actividad oficial que tuvo la presencia del gobernador neuquino Rolando Figueroa, se concretó la entrega al Registro Nacional de Armas (Renar) de 800 armas de fuego, 250 kilos de municiones y 400 cargadores, material controlado que estuvo vinculado a causas penales ya finalizadas en toda la provincia y que será trasladado al Banco Nacional de Materiales Controlados, en Buenos Aires, para su destrucción definitiva, de acuerdo con lo establecido por la Ley 25.938.
Durante el encuentro con la máxima autoridad del Renar, Figueroa sostuvo que el retiro de las armas representa un paso más en la estrategia integral de seguridad que lleva adelante la provincia junto con el Ministerio Público Fiscal (MPF), el Renar y la Policía del Neuquén.
"Todos los ratios delictivos han disminuido fuertemente en el último año. En algunos delitos hemos disminuido un 27 por ciento en la zona Confluencia. Creo que un Neuquén más seguro tiene que ver con un Neuquén con menos armas, por eso este trabajo que estamos realizando con el Renar", especificó el primer mandatario provincial.
Figueroa remarcó que la baja del delito responde al trabajo coordinado entre los tres poderes del Estado y destacó el rol que asumió la Policía provincial en el combate contra el microtráfico.
"Tenemos una Policía enfocada, una Policía honesta, que nos llena de orgullo a todos los neuquinos y que ha asumido un rol preponderante incluso en la lucha contra el microtráfico. Mientras muchos aconsejaban mirar hacia otro lado, nosotros, en cambio, tomamos esta lucha como propia", enfatizó.
Figueroa precisó además que 100 de las 800 armas que serán destruidas fueron secuestradas en procedimientos vinculados con la venta de drogas. En este aspecto, indicó que “atacar los índices delictivos, sacar las armas de circulación, destruirlas y combatir la venta de drogas tiene que ver con lograr el Neuquén que queremos: un Neuquén más seguro".
Por su parte, el fiscal general José Gerez valoró el trabajo conjunto entre el MPF y la Policía provincial, y señaló que la medida constituye un avance concreto dentro del Plan de Seguridad impulsado por la provincia.
"Hoy se van de nuestra provincia 800 armas que estuvieron involucradas en hechos ilícitos y cuyos procesos ya concluyeron. Son 800 armas, la mitad largas y la otra mitad cortas, además de 250 kilos de municiones, 400 cargadores y 27 miras telescópicas", enumeró.
Además, sostuvo: "Hace aproximadamente un año y medio la provincia comenzó a intervenir en el microtráfico por decisión del gobernador, y de esas 800 armas, 100 fueron secuestradas en manos de narcotraficantes. La decisión política está funcionando y está bajando el delito".
Finalmente, el director nacional de Registro y Delegaciones del Renar, Gerardo Jazmín, destacó el trabajo articulado entre los distintos organismos para avanzar en el desarme.
"Para nosotros este trabajo es muy importante. Destacamos la tarea del Ministerio Público Fiscal, del gobernador de la provincia y de la Policía del Neuquén. Este es un comienzo para seguir trabajando de forma mancomunada", afirmó.