Para manejar sobre una superficie nevada o con hielo es clave tener los neumáticos adecuados. Mirá cuáles son los más recomendados.
Manejar sobre nieve o hielo puede ser una experiencia agradable en vacaciones o transformarse en un problema muy serio que te arruine un viaje. Es por eso que resulta vital tomar las medidas de seguridad necesarias, como portar cadenas, o tener los neumáticos para nieve adecuados para no sufrir ningún percance.
Los neumáticos de invierno presentan un mayor contenido de goma natural en la banda de rodadura de un compuesto más blando, garantizando su flexibilidad incluso por debajo de los 7ºC. Esto los hace perfectos para usarlos en climas fríos, ya que el resto de neumáticos se endurecen y pierden efectividad cuando el termómetro desciende.
Los neumáticos para nieve presentan diminutas ranuras, con formas irregulares, que permiten que la nieve y el hielo se dispersen a gran velocidad. Esto mejora tanto la tracción como la capacidad de frenado del vehículo. También cuenta con hendiduras de mayor tamaño para retener la nieve y facilitar la adherencia sobre superficies con nieve compacta, además de evacuar el agua y reducir el riesgo de sufrir aquaplaning.
Michelin Alpin 6
Los neumáticos del fabricante francés ocuparon los primeros puestos en las pruebas y son muy apreciados por los expertos del sector. Una de las razones es la tecnología EverGrip, que permite al neumático afrontar de forma sensacional las exigentes condiciones invernales, incluyendo las bajas temperaturas. El Alpin 6 también ofrece un gran kilometraje.
Goodyear UltraGrip Performance +
El Goodyear UltraGrip Performance + tiene su punto más fuerte el su rendimiento en superficies nevadas gracias al dibujo optimizado de la banda de rodadura, con una red muy densa de laminillas que “muerden” para mantener el agarre. En este modelo también se cuidaron otros parámetros como una muy buena manejabilidad a altas velocidades.
Michelin Pilot Alpin 5
El podio de la clasificación de los neumáticos de invierno se completa con el Michelin Pilot Alpin 5. Este modelo ofrece la menor distancia de frenado posible y el mayor control del automóvil en condiciones invernales.
Continental WinterContact TS 870
Es un modelo que goza de una de las calificaciones más altas. El neumático utiliza el compuesto de resina Cool Chilli que se comporta de forma sensacional a bajas temperaturas, además de ofrecer un lento desgaste. La banda de rodadura salpicada de laminillas evita que el neumático pierda tracción, especialmente sobre nieve.
Bridgestone Blizzak LM005
La combinación del aclamado compuesto de caucho Nano Pro-Tech que contiene sílice con una combinación de laminillas 2D y 3D contribuye a un excelente rendimiento sobre nieve y hielo. La sinergia del compuesto y el refinado dibujo de su banda de rodadura permiten mejorar la protección frente al aquaplaning o reducir las distancias de frenado en superficies mojadas.
Para saber si tus neumáticos son de invierno, hay una serie de indicativos que debes tener en cuenta. Lo primero son los símbolos que encontrarás en los flancos del neumático.
Por un lado, la indicación «M+S» (Mud+Snow, barro y nieve en inglés), que indican que el neumático tiene características específicas y desempeña una buena tracción en situaciones complejas de barro y nieve que otros neumáticos. Y por otro, el símbolo de la montaña y el copo de nieve. Este ícono nos indica que están diseñados para su uso sobre nieve y hielo.
Para que un neumático cumpla con los estándares M+S debe tener una serie de requisitos:
Los kilómetros que podés recorrer con ruedas normales o neumáticos para nieve dependerá del uso y los cambios entre estaciones. Los neumáticos de invierno se degradan antes si se utilizan en verano o con temperaturas altas.
La vida útil de ambos neumáticos es similar si se respetan los cambios y si, además, se realizan alternando los ejes, con una duración media de unos 40.000-50.000 kilómetros y unos cuatro años, aproximadamente.
En cualquier neumático, incluidos los de invierno, Michelin recomienda que a partir de los 5 años de rodado, las cubiertas deberán pasar por una inspección minuciosa de un especialista para determinar si es necesario su reemplazo.
Esta verificación debe realizarse una vez por año hasta el reemplazo de los neumáticos, más allá del kilometraje y siempre que la profundidad de los canales de su banda de rodamiento no estén con una profundidad por debajo de 4mm para época invernal, y 1,6mm si se utilizan fuera de la época invernal.