Un sargento del Ejército enfrentó una acusación por un kiosco narco pero zafó y no irá a la cárcel
El militar, de Junín de los Andes, estuvo en la mira de la Policía Federal por presuntas actividades de microtráfico. A la hora de la definición del proceso, se vio beneficiado por un cambio en la calificación.
Un sargento del Ejército Argentino que enfrentaba una grave acusación por comercialización de estupefacientes en la ciudad de Junín de los Andes evitó una pena de prisión efectiva tras un cambio en la calificación definitiva. En el juicio en su contra, atribuyó la tenencia de la droga a una expareja.
El proceso que involucra al militar que en la actualidad se encuentra suspendido de la fuerza se inició a mediados de 2024, cuando la División Unidad Operativa Federal de San Martín de los Andes de la Policía Federal Argentina hizo un seguimiento de personas bajo sospecha por actividades de narcomenudeo.
Ante la presunción de que un domicilio ubicado sobre calle Aymara, en el barrio Nehuen Che, funcionaba como kiosco narco, se pidió una autorización para un allanamiento. La medida se llevó adelante el 25 de julio de 2024 y fue muy positiva porque se incautaron más de 100 gramos de cocaína, dinero en efectivo, municiones, balanzas de precisión, celulares y un auto Fiat Palio.
En cuanto a los sospechosos, fue apresado un integrante del Regimiento de Infantería de Montaña 26. De forma paralela, los efectivos revisaron su mochila y hallaron un trozo de cocaína que pesó casi 400 gramos.
Junto con el militar, su pareja fue notificada de la apertura de una causa penal por infracción a la Ley 23.737.
El proceso en contra del hombre, de 41 años, y la mujer, de 36, se resolvió en los últimos días con un juicio oral ante el Tribunal Oral Federal (TOF).
Se despegó de la acusación
El hombre, de nombre Virgilio, aceptó declarar y quiso despegarse de la acusación en su contra, asegurando que era una persona de trabajo y que no tenía ningún vínculo con el mundo de las drogas.
También hizo mención a un incidente con sus superiores, donde lo interrogaron. Luego, los policías de la Federal concretaron su detención en el predio militar. Agregó que la droga incautada en su mochila no le pertenecía.
Expareja también bajo sospecha
A su turno, la expareja del sargento también aceptó brindar su versión y puntualizó que sufría de adicciones. Apuntó que luego del allanamiento, decidió cortar la relación y pedir ayuda en el hospital de Junín.
A la hora de los alegatos de clausura, el responsable del MPF puntualizó que se iba a modificar la calificación en relación a los dos imputados. El cambio tenía relación con las dudas sobre el secuestro de la droga que se encontraba en la mochila del militar. Por este motivo, consideró que tanto el hombre como la mujer debían ser condenados por tenencia simple de estupefacientes.
Penas en suspenso
Respecto de los castigos, la parte acusadora pidió tres años de cárcel en suspenso para el sargento y una pena de un año para la expareja del hombre.
Por otro lado, solicitó el decomiso de una suma cercana a los 400 mil pesos y que sean donados al hospital de Junín de los Andes.
Reclamo de absolución para la mujer
Ante la solicitud de condena para la mujer, su defensor oficial hizo un repaso de las situaciones de vulnerabilidad que sufrió y el miedo que tenía en relación a su expareja por su condición de militar. Consideró que debía ser absuelta.
Finalmente, el TOF dictó la condena de carácter condicional para el sargento y ajustándose a lo solicitado por la defensa de la mujer, se pronunció por su absolución. El juez unipersonal del TOF tuvo presente su problema de adicciones y la violencia ejercida por el hombre durante la relación que mantuvieron.
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