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Antes de fin de año desembarca desde Brasil un nuevo jugador en el segmento de las pickups que promete performance y fortaleza para el trabajo.
El desembarco de la GWM Poer volverá a mover el avispero del segmento mediano de las pickups. Se trata de una camioneta con desarrollos de nueva generación, pensada para la región y con una variante que trepa a más de 400 caballos, un diferencial que la pone de frente a dos pesos pesados del mercado: Toyota Hilux y Ford Ranger. La estrategia contempla producción regional, un chasis robusto y mejorado y una dotación tecnológica que busca competir en rendimiento, seguridad y confort.
La marca china Great Wall Motor (la misma que trae el todo terreno Tank 300) avanza con un plan industrial para Sudamérica que incluye pickups y SUVs. En ese marco, la GWM Poer aparece como la carta fuerte: se posiciona como doble cabina de enfoque laboral y recreativo, con una gama que combina motores térmicos y alternativas electrificadas. La ambición es clara: ganar participación en un nicho dominado por propuestas tradicionales y muy probadas.
El foco está puesto en la robustez. La pickup adopta un chasis concebido para tareas exigentes, con suspensión ajustada al uso mixto y un sistema de tracción 4×4 con baja, bloqueos y modos de conducción. La marca enfatiza sobre la capacidad de carga (cercana a la tonelada) y un esquema de frenos y asistencia electrónica preparado para arrastre de tráiler. Todo pensando en usuarios que valoran la confiabilidad y el trabajo duro.
La estrategia de producto abarca esta opción de alto desempeño: la Poer con más de 400 CV para quienes buscan prestaciones sin resignar uso familiar. Esta carta deportiva ubica a la GWM Poer en el terreno premium del segmento, siempre con el criterio conservador de mantener fortaleza estructural y durabilidad mecánica.
El diseño deja en claro el posicionamiento. Presenta una parrilla prominente, faros con iluminación full LED y una caja con protectores, ganchos y cobertores que facilitan el uso cotidiano. En cabina, la pickup suma una pantalla central tipo tablet, tablero digital, tapizados de buena presentación y una lista de ADAS (frenado autónomo, mantenimiento de carril, control de crucero adaptativo) que eleva la vara de la seguridad activa. En versiones superiores se esperan seis o siete airbags, anclajes ISOFIX y control de estabilidad.
La novedad pasa por la variante de alto rendimiento, que supera la barrera de los 400 caballos. La GWM Poer traerá una motorización híbrida, compuesta por un impulsor 2.0 naftero turboalimentado de cuatro cilindros con 250 CV y 384 Nm de torque, y uno eléctrico de 163 CV y 400 Nm de torque. Una configuración híbrida que combina motor térmico y propulsión eléctrica para entregar un torque contundente desde bajas vueltas. Esto promete recuperaciones rápidas, mejor desempeño en altura y una reserva de potencia útil para arrastres.
La arquitectura con largueros, la reducción en la caja de transferencia y los ángulos mejorados de ataque y salida confirman la orientación off-road. La suspensión trasera mantiene el esquema apto para carga y las calibraciones privilegian la estabilidad. Es decir, una pickup pensada para caminos de ripio y viajes extensos, respetando la premisa clásica del segmento: primero resistencia, luego diversión.
Puertas adentro, la GWM Poer suma conectividad Android Auto/Apple CarPlay, puertos de carga y asistencias de conducción que se pueden desactivar para quienes prefieren un manejo más tradicional.
El proyecto regional de GWM contempla la fabricación en Sudamérica, lo que abriría la puerta a un abastecimiento más estable y a una estructura impositiva más conveniente para el Mercosur. En Argentina ya se comercializan versiones de la familia Poer con motores diésel y tracción 4×4, y la ampliación de la gama con esta alternativa de más de 400 CV apunta a reforzar la presencia de la marca frente a Toyota Hilux y Ford Ranger.