Monumental

"Los elogios" es el mural que el artista Carlos Juárez finalizará el mes entrante. Hecha con venecitas y otros materiales, la obra marca el sueño de una identidad social y simbólica.

Neuquén > Lunes 19 cerca del mediodía. Una señora de unos 50 y pico de años se detiene frente a la figura. Se queda pensando unos minutos y no ahorra palabras para derrochar elogios. Dos días más tarde, en el  mismo escenario, una abuela y su nieta se dirigen al cementerio céntrico a visitar a un ser querido. Ante la admiración que le produce y despierta, la mujer previamente al hacer su ingreso a la necrópolis consulta al hombre que está en el andamio si la creación es suya, mientras la niña exclama: “Me encanta tu mural” y no pierde tiempo para solicitarle unos caramelos de colores: eso cuadraditos pintorescos (venecitas) de rezagos de cerámicos que meses antes fueron ruinas en la barda y que ahora lucen en la producción. Esas situaciones y muchas más son las que vive cotidianamente hace más de un año Carlos Juaréz, un artista neuquino por adopción que está finalizando “Los elogios”, una obra empotrada en una de las extensas paredes del cementerio ubicado en Córdoba al 600 que comenzó a gestarse en mayo de 2011.
Con ese colosal mural, ya sea por su colorido, figuras o llamativos materiales, el también arquitecto incorpora a la ciudad lo que se denomina 'arte público', “esencial en la construcción simbólica del entorno, ya que replantea la relación de la ciudad con el medio ambiente, del habitante con su entorno y de la cultura como expresión de una identidad social”, según la fundamentación de Juárez. Por otro lado, su objetivo tiene como fin recuperar “los muros degradados y vandalizados del cementerio central para equiparlos culturalmente mediante una puesta en valor artístico”. Es decir: transformar las paredes escritas, grises, sucias en lugar de color y belleza.  “Normalmente las obras más conocidas en el arte público son las esculturas y monumentos. Pero los murales, cuando tiene una magnitud importante, pasan a ser parte de ese arte para que disfrute la comunidad”, comentó Juárez, cordobés radicado en la provincia desde 1981. 
“A medida que se va incorporando el arte público a una ciudad se va planteando la identidad de un lugar. Y esos es uno de los objetivos esenciales”, agregó redondeando la idea de un fino trabajo.
La técnica que utilizó el artista para llevar adelante “Los elogios” se llama trencadís –método  con el cual Antonio Gaudí innovó y fue el primero en utilizarlo en sus obras- que son fragmentos de cerámicos que el propio autor recogió de la barda neuquina. “Cerca de Zanon hay un predio inmenso donde  hay un sector con pedazos de cerámicos. De ese lugar busco lo que me hace falta. Ya tengo estudiado el sector y sé bien dónde puedo escoger cualquier tipo de color”, señaló risueñamente el artista, que se sumerge en la zona conocida históricamente como Cañadón de las Cabras como si fuera a comprar a un gran Mall. “El mural se comienza a través de un método indirecto. Se fabrican placas de 0,60 por 0,50 y que luego se pegan con morteros especiales en el muro y finalmente se empastina”, detalló.
La tarea en un inicio no fue nada sencilla. Como primer paso se tuvo que realizar la ardua reparación del muro escogido por el deterioro que presentaba. “Estaba muy degradado, con fisuras, humedad y se tuvo que reparar la superficie con material aportados por la empresa Weber Saint Gobain y personal del municipio de la ciudad perteneciente a la gestión pasada”, comentó Juárez. La firma a la que se refiere -dedicada a la producción y distribución de morteros industriales-, desarrolla su plan PISO (Plan de Infraestructura Solidaria), orientado al recupero de espacios públicos. Varios artistas de distintos puntos del país han recibido su colaboración realizando un similar trabajo que en el entrante mes finalizará Juárez. El programa es la primera vez que se utiliza en la ciudad.  
 
Idea e inicio
En septiembre de 2010, el artista local es parte del Encuentro de Muralistas “Arte X parte” que se hizo en Berazategui. En el evento participaron 40 artistas de todo el mundo. “Vinieron artistas de Corea, Nueva Zelanda, Inglaterra, Italia, Serbia y de todo Latinoamérica. Con técnicas mixtas se revistió la fachada del Centro de Actividades Deportivas y Culturales “Roberto De Vicenzo”. Es ahí donde nace la idea de hacer algo en Neuquén. Era una idea que tenía hace años. Entonces redacte la propuesta y la presente en el primer Congreso de Cultura Ciudadano de diciembre de 2010”, recordó Juárez. Al tener la aprobación y el apoyo de la secretaria de Cultura Municipal comenzó a ejecutar los primeros 20 metros lineales que significan unos 70m2.
Juárez, quien se desempeñó en el sector Área Naturales Protegida de la provincia, también recibió el respaldo del Gobierno. Mediante una gestión se le otorgó una licencia cultural por un año para ejecutar la producción. “Me pude dedicar por completo al trabajo que llevó más ocho horas diarias”, comentó el hombre nacido en Bell Ville.
Si bien en ese período contaba con un respaldo (algo que hoy no sucede, ver aparte), el arquitecto que desde el ’70 ha cosechado premios en diferentes salones y exhibido su  arte en casi todo el país también tuvo su espacio en la Escuela Municipal de Cerámica. En ese lugar apacible y lleno de compañerismo, de acuerdo a sus palabras, Juárez trabajó durante 15 meses para la primera parte de la obra. Actualmente, ese sostén no existe y sólo recibe el  auxilio de pocos privados.
 
Expresión y temática
Juárez decidió llamar “Los elogios” a su rutilante obra  porque considera que es el elogio al sol, a la vida, a lo luminoso. El lugar camposanto que escogió hizo que tuviera mucho cuidado en la elección de la temática a representar en el muro siendo conciente que del otro lado están los antepasados de los conciudadanos. “La primera etapa del mural está en colores beige y es un representación del sol como idea de lo luminoso, de la energía de la vida y el espíritu. Y me llamó la atención mucha gente porque cuando hacía este comentario me decía “no es solamente de la vida sino también de los que están del otro lado porque son seres luminosos”, dijo Juárez.
La representación solar que llevó adelante el artista, en realidad, está basada de un esquema de un petroglifo (grabado en la piedra) que está en al arte rupestre de Neuquén en la zona norte, más precisamente en Colomichicó, en Las Ovejas.
En la dualidad que se da en la faena de la obra, el pintor especificó que en la segunda parte se da la representación de la Noche Austral donde ya apareen los colores azules, verdes y grises. “En el cielo del hemisferio sur  aparece la Cruz del Sur que tiene implicancia en las culturas originaras porque es la pata del Ñandú. Después vienen las Pléyades que son Los siete cabritos, las cuales se hace bien visible en el horizonte para el Año Nuevo Mapuche (24 de junio) que significa la renovación de la sabia, de la vida. En otras culturas significa la renovación de la vida. Por eso me resultó significativo representar todo esto porque vida y muerte es lo mismo, es parte de una sola cosa. Muere y renace”, explicó.
Una de las figuras que se resalta en el mural es una luna gigante de dos metros de diámetros. Para concretar a la perfección la figura con sus cráteres  Juárez recurrió a los astrónomos y aficionados de la zona para definir la luna que va en esta parte del planeta, ya que en un principio había tomado fotos de la Nasa que pertenecían al otro hemisferio. “Una madruga desperté a las cuatro de la mañana y el subconsciente me alertó que la luna estaba al revés”, dijo entre risas.
En la finalización de la obra, los colores cobrizos hacen su aparición en el rostro de una mujer que mira hacia la luna y noche. Dentro de ese perfil de la joven –que sería la Madre Tierra- se dan los signos primitivos, líneas curvas y rombos pertenecientes al arte rupestre. “Ahí decidí hacer el corte para que tuviera un sentido plástico y estético. Ahora hay una unidad que si no se llegara a continuar es una obra en si misma”, aseguró el plástico que para concluir los 32 metros lineales que faltan aún tomaría aproximadamente un año más de trabajo.
Colegas, arquitectos, docentes y alumnos de la Escuela de Cerámicas –hicieron su intervención en la parte final mural-, empresas privadas tuvieron la solidaridad de ayudar a Carlos Juárez en el proceso de su obra. Y es por eso que no escatima palabras de agradecimiento. “Personalmente es muy significativo todo esto y la participación de la gente. A mediada que se va viendo todo  hay más participación y los comentarios son muy positivos. El apoyo comunitario ha sido grande y al mismo tiempo al ser el puntapié de un mural monumental es como que cuesta más. Pero creo estos se llevó adelante porque puse adelante el carro y después los caballos que me llevó un sacrificio enorme en todo sentido aunque lo he hecho con pasión, alegría y es algo positivo para la ciudad”, concluyó el artista que ya recibió la invitación para marzo de 2013 a un Encuentro Internacional de Muralistas.
Último sábado del mes.  El sol de la tarde  pega de llenó en “Los elogios”. Dos jóvenes acalorados bajan por la calle Córdoba buscando el Limay posan sus ojos  en ese monumental trabajo que sin querer atrapa a la retina. Tal como le sucedido a esa niña pidiendo caramelos de colores como si estuviese al frente la mágico mundo creado por Tim Burton en “Charly y la fábrica de chocolates” con la diferencia que en esta parte del sur el fantástico cosmos de Carlos Juárez habitan la vida, la muerte y lo ancestral que tanto tiene que ver con este suelo.

Quién inaugura

Neuquén > El cambio de gestión y de autoridades en el municipio hizo que Carlos Juárez presentara nuevamente su propuesta para la finalización del mural. Es ahí donde el propio plástico no encuentra respuestas aunque sigue esperándola. “No estoy yo solo porque hay que abarcar una comunidad. Pero creo que hay un esfuerzo de dos años de mi vida dedicados a la comunidad. Espero aún que haya una respuesta favorable a lo que peticione en su momento”, aseveró al pintor.
Juárez se adelanta y sentencia que el 1 de diciembre el mural va estar finalizado. Ahora ¿hay un fecha de inauguración ante los neuquinos? El propio artista por lo menos aún no lo sabe. “No sé quién lo va inaugurar y cómo se va inaugurar. Quien quiera inaugurar que inaugure. Yo solamente voy a comunicar que está terminado”, dijo un Juárez que deja a la vista su malestar ante una mínima respuesta por parte de las nuevas autoridades de un sector del municipio.

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