La cena por pasos consistió en varios platos elaborados por el chef Mauricio Couly mientras que el enólogo de la bodega, Marcelo Miras, explicó a cada asistente todo lo relacionado a cada uno de los productos en vinos y espumantes de la empresa.
Esta iniciativa se viene realizando en Capital Federal –donde la bodega tiene un restaurante y la cocina está a cargo del chef Pablo Buzzo- y se prevé repetir en distintos puntos del país.
En la región, Bodega del Fin del Mundo está haciendo lo propio en la capital neuquina, en San Martín de los Andes y está previsto para los próximos días llevar la Experiencia del Fin del Mundo a Bariloche y otras localidades de la región.
Como parte del maridaje, los asistentes pudieron degustar el Extra Brut del Fin del Mundo, el Newen Pinot Noir, el Malbec de la línea Reserva del Fin del Mundo, el Merlot de la línea FIN y para el postre, el vino blanco tardío Cosecha de Mayo.


