La científica que está cerca de la vacuna del coronavirus
La carrera por encontrar la vacuna al coronavirus no solo pone en jaque a los grandes laboratorios del mundo que se debaten cuál será el descubridor de la cura para la pandemia. También es la labor de científicas como Sarah Gilbert, quien lleva a cabo el modelo de Oxford, el más prometedor hasta el momento.
Desde la cúpula de la investigación sabe que la carrera es a contrareloj. Mientras ellos avanzan sus estudios el virus se expande en todo el mundo con más de 16 millones de infectados y casi 700 mil muertos. “Hemos tenido que trabajar muy, muy rápido", admitió la bioquímica a la cadena inglesa BBC.
Claro, la urgencia de ponerle un freno a la pandemia hace olvidar por momentos de que el desarrollo de una vacuna de este tipo “normalmente toma unos cinco años" y todo se ha hecho, en este caso, "en cuatro meses”.
Si bien es normal que los testeos en las vacunas recientes produzcan algunos contraindicaciones, los primeros resultados de esta prueba son alentadores y se logra una respuesta inmune contra el coronavirus.
Sin embargo, aún es pronto para hablar de éxito o de una posible protección. Mientras intentan ajustar detalles que eviten y controlen la enfermedad, la comunidad académica se interioriza en el tratamiento con plasma equino, que tiene una gran respuesta inmune y “es de gran calidad”, según aseguró el especialista argentino Pedro Cahn en una entrevista radial con Radio 10.
Como es de esperar, esta propuesta de Sarah Gilbert compite con otros 22 ensayos clínicos y otras 100 que se encuentran en fases más tempranas de investigación.
El trabajo de la bioquímica se da con la empresa multinacional de la farmacia AstraZeneca, de capital inglés-sueco.
Si bien no ha descubierto la cura, los anticuerpos producidos por el experimento la convirtieron en una celebridad del mundo científico. Sin embargo, la especialista lleva casi veinte años produciendo vacunas y ya es reconocida a nivel internacional por su trabajo. Ahora, la presión por la búsqueda de la vacuna la pone en un pedestal.
-> Sus comienzos
Sarah Gilbert, además de investigadora y docente es Licenciada en Biología en la Universidad de Anglia del Este, en Norwich. Además tiene un doctorado en bioquímica y el sueño desde pequeña de poder dedicarse a la vacunología.
Es por eso que se especializó en la fabricación de alimentos y tuvo un puesto postdoctoral en el campo de la genética, parásitos y la malaria de la Universidad de Oxford en 1994. Desde allí que se dedica a la investigación y desarrollo de vacunas.
Además de una eminencia de la investigación bioquímica es madre de trillizos, que casi la hacen abandonar su carrera por los 2000. "Es muy difícil equilibrar trabajo y vida personal", explica. "Parece imposible cuando no tienes apoyo. Tuve tres hijos. Las tarifas de la guardería eran más altas que mi salario".
Sin embargo, gracias a la ayuda de su pareja, Sarah Gilbert pudo dedicarse de lleno a su pasión, que hoy la pone como foco de atención mundial. Por eso, cuatro años más tarde consiguió el puesto de adjunta de una universidad, donde en 2007 comenzó a trabajar en un proyecto de vacuna contra la gripe.
Hoy en día, sus tres hijos, que también estudian bioquímica, fueron voluntarios para los ensayos de su madre. "Tenemos que inmunizar a jóvenes sanos entre 18 y 55 años", contó Gilbert.
Esta decisión le permite tomar el conocimiento que tienen sobre las contraindicaciones de la prueba: "Hemos usado este tipo de vacunas en varias ocasiones en el pasado, así que no esperamos sorpresas".
Lo más importante, concluye Sarah Gilbert, es "concentrarse en los ensayos clínicos y acelerar la producción" tanto como sea posible para detener el crecimiento de la pandemia.
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