Por Taty Almeida (*)
"Ninguna madre eligió llevar un pañuelo blanco en la cabeza, ninguna madre eligió ser una Madre de Plaza de Mayo, pero... nos llevaron lo más preciado que tiene una mujer: un hijo, por eso somos Madres de Plaza de Mayo.
Han pasado 35 años desde ese sábado 30 de abril de 1977, día en el que 14 mujeres, y a instancia de Azucena Villaflor de Devincenti, decidieron ir a la Plaza de Mayo para juntas empezar a gritar y denunciar la falta de sus hijos.
Jamás pensaron que ese día nacían las Madres de Plaza de Mayo, las locas, como nos llamaron, creyendo que nos ofendían. Sí, locas de dolor, de rabia, de impotencia, sabemos lo que es llevar nueve meses en la panza a un hijo para que los asesinos genocidas nos lo arrebaten, para que por los asesinos genocidas empezáramos a pronunciar esa tremenda, cruel palabra, que no conocíamos: de-sa-parecido.
Lamentablemente, el número de madres fue aumentando, cada vez habían más y más detenidos-desaparecidos, pero también aumentaba la fuerza exigiendo memoria, verdad, justicia.
A 35 años sabemos que la lucha no ha sido en vano. cárcel común y perpetua para los amos de la vida y de la muerte. Sabemos que ya no estamos solas, ya no somos invisibles, nos comprenden, nos apoyan, nos acompañan. Logramos que no se olviden de nuestros hijos, no sólo en el país, sino en el mundo entero. A pesar de los bastones, de los carritos, de las sillas de ruedas, podemos gritar :¡a 35 años ... seguimos de pie! ¡30.000 detenidos-desaparecidos presentes! Ahora y siempre!!!.
* Presidenta de Madres Línea Fundadora


