El clima en Neuquén

icon
13° Temp
41% Hum
La Mañana

Wine Outlet: pasión por la segunda selección

El vino tiene mercados de saldos en los que, con un poco de información y cierta osadía, se pueden hacer buenas compras.
Por JOAQUÍN HIDALGO

Remanentes de exportación, reetiquetados, botellas manchadas y líneas discontinuadas forman el universo del outlet de vinos.
 
Los outlet son una pasión en Argentina. Los hay de ropa, de discos, de tecnología, jardinería, de colchones y de hasta ferretería. Con esa pasión tan desenfrenada por conseguir el mejor precio de un producto que sabemos puede estar “ligeramente dañado”, las casas de segunda selección han aumentado su peso específico en las ventas locales en la última década. Así y todo, aún no se ha inventado el outlet de vino. O casi.
En materia de uvas existe en Estados Unidos un retail llamado The Accidental Wines Company, algo así como La Compañía de Vinos Accidentados –con sede en Los Ángeles-, que desde el vamos deja clarito a qué se dedican: “una botella se rompe y mancha a las vecinas, una nueva etiqueta reemplaza a la anterior, o una bodega simplemente cierra. Sucia, retirada o descontinuada esa etiqueta deviene rápida y sencillamente en una más barata,” afirman en su sitio, accidentalwine.com. También en Chile existe una empresa llamada Outletdelvino.com que hacen foco en esta modalidad de ventas.
Si bien en nuestro mercado no existe una compañía enfocada sólo en segunda selecciones de vinos, sí hay todo un mercado informal que nos hace pensar en que no estamos muy lejos del outlet vínico. Por ejemplo: remanentes de exportaciones fallidas, etiquetas especiales que caen en desuso, o que están manchadas o dañadas, y botellas y cajas que circulan por caminos oscuros, aparecen un día y están en las góndolas de algunas vinotecas a precios bien jugosos, entre un 30 y 70% de su valor de mercado.
La más de las veces, esas ventas se realizan dentro de una red de gente conocida, directo de bodegas o entre vendedores de vino. Y así, un Sauvignon Blanc 2009 que costaría 45 pesos, se paga 10 o 12 pesos la botella, porque tiene salir a la venta ya que así no pierde expresión; o un Malbec 2007 que se pensó como un producto del año, ya no encuentra comprador en su gama y sale a precio de saldo.
 
Los outlets no reconocidos

Por regla general, estos productos se ofrecen sin etiqueta o con una estampilla que se denomina libre circulación: la identificación del INV –el Instituto Nacional de Vitivinicultura- que lo habilita para consumo. O bien, con las marcas que suelen ofrecer los clubes de vino, saldos reetiquetados que cuestan bastante menos que sus hermanos en la góndola.
El mercado de segunda selección de vinos también tiene sus representantes en las grandes ligas. La cadena de vinotecas Winery, entre otras, cada tanto realiza una feria de descuentos. No es algo que vocifere. Pero de pronto un fin de semana se pueden comprar etiquetas imposibles a casi su costo. Un sommelier apuntaba a este cronista que en la última feria, por tratarse de etiquetas invendibles, los vinos importados estaban a menos de cien pesos la unidad, y los botellones de 6 litros de etiquetas caras podían adquirirse por doscientos.
 
Saber comprar es clave

El secreto para comprar en un outlet de bebidas, especialmente vino y cerveza, hay que buscarlo en la vida útil del producto. En los supermercados que se dedican a la importación, como Jumbo, cada tanto las cervezas importadas tienen precio de saldo: con sólo mirar la fecha de vencimiento alcanza para descubrir el truco, ya que están a uno o dos meses de cumplirlo. Con el vino (que no vence) la cosecha es el dato.
Algunas botellas de la década pasada, importados o lo cales, es difícil que estén en buen estado o bien nadie quiere hacerse cargo de certificarlo. Ahí aparece una oportunidad típica de segunda selección: si bien una de cada cuatro botellas suelen resultar buenas, con que el promedio se rompa y aparezcan dos, se ha hecho buen negocio.
Y mientras seguimos esperando la compañía de los vinos accidentados a nivel local, conviene chusmear el sitio norteamericano para hacerse una idea de cuándo pedir un descuento al comprar un vino. Está en inglés, aunque no importa: quién va a venir a explicarnos a nosotros cómo y cuando comprar un segunda selección.