Berlín.- Mientras continúa el incesante ingreso de refugiados en toda Europa, Alemania reimplantó ayer los controles fronterizos de forma temporal para limitar el flujo de migrantes al país.
El ministro alemán del Interior, Thomas de Maizière, explicó que la medida se debe a motivos de seguridad y que rige por el momento para el límite con Austria. Dijo que la decisión fue consultada con el gobierno de Viena.
El ministro consideró que Alemania no es responsable de la mayoría de los refugiados de acuerdo con el derecho europeo vigente, que contempla que los migrantes sólo pueden solicitar asilo en el primer país de la Unión Europea que pisan.
El titular de Interior previno que el tráfico se verá limitado, especialmente el ferroviario. Los ferrocarriles alemanes y los austríacos anunciaron la interrupción del servicio entre ambos países hasta las 6 horas de hoy.
La policía federal intensificará los controles en la frontera con Austria y desplegará operativos de vigilancia encubierta en las zonas limítrofes con la República Checa y con Polonia para asegurar que nadie escape a los controles.
Unos 12.200 refugiados del Cercano y Medio Oriente y de África arribaron únicamente el sábado a Múnich, a los que sumaron ayer otros 4500. Únicamente Múnich recibió y dio alimentos a 63.000 refugiados desde finales de agosto.
El jefe de Gobierno de Hungría, Viktor Orban, saludó la decisión de Berlín de volver a controlar las fronteras.
El mandatario había criticado a la canciller alemana, Angela Merkel, por saltarse las disposiciones europeas, acusándola de crear “el caos” en su país al animar a los refugiados a ponerse en marcha hacia Alemania.
Hoy habrá una reunión ministerial en Bruselas para analizar el plan para la redistribución de 120.000 refugiados.


