Aprender a soltar o cómo liderar la rebelión interior

El apego es una de las principales fuentes de sufrimiento.

Buenos Aires
A la hora de diferenciarnos de otros animales, siempre se remarca que los seres humanos somos seres sociales por naturaleza: no sólo nos relacionamos con otros, sino que evolutivamente necesitamos de esas relaciones.

Sin embargo, muchas veces desarrollamos vínculos con personas u objetos que terminan atándonos.

Si le dices 'te necesito' a tu pareja, vas mal. Deberías decir 'te prefiero', porque es una elección". Walter Riso Psicólogo y autor de Despegarse sin anestesia.

Según el psicólogo Walter Riso, autor del libro Despegarse sin anestesia, editado en 2013, si consideramos que "algo o alguien es indispensable en nuestra vida, estamos a la sombra del amo".

Riso define al apego como "un vínculo obsesivo con un objeto, idea o persona que se fundamenta en cuatro creencias falsas: que es permanente, que te va a hacer feliz, que te va a dar seguridad total y que dará sentido a tu vida", y agrega: "Cuando tienes un vínculo de este tipo, no estás preparado para la pérdida y no aceptas el desprendimiento".

Parte del origen de estos vínculos adictivos que forjamos tiene que ver con el tipo de sociedad en que vivimos.

Según el psicólogo, mientras que en las sociedades orientales se enseña a estar preparado para la pérdida, en occidente se promueve todo lo contrario, y señala como ejemplo los libros de crecimiento personal que siempre alientan a no rendirse ante un deseo.

Sin embargo, el apego es uno de los principales motivos de sufrimiento en la historia de la humanidad para el especialista, ya que nos lleva a perder la libertad.

¿Cómo saber si vamos camino a desarrollar un vínculo adictivo? Hay cuatro claves que nos ayudan a detectar el problema:
-Deseo insaciable: cuando necesitamos cada día más.
-Falta de autocontrol: no estamos capacitados para regular la conducta frente a determinado objeto, persona o idea.
-Malestar: no estar cerca del motivo de apego provoca ansiedad.
-Persistencia: cuando sabemos que las consecuencias de la relación con una persona o aparato son negativas y aún así no podemos cortar el vínculo.

"Para desapegarse uno tiene que romper el esquema básico en que está metido y poner un nuevo paradigma de vida. Ser desapegado es, en cierto modo, ser un subversivo del orden establecido. A mí me gusta el concepto de subversión entendida como una rebelión interior", expresó.

Cuatro tips
Estrategias para liberarse

• Aceptar que nada es para siempre.
• Crear resistencia al apego.
• No darles valor a críticas ni elogios.
• Ser realista y aprender a perder.

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