Corte de orejas y cola, ¿necesidad o mutilación?
Estos cortes se realizan comúnmente en boxers, gran daneses, dóberman y schnauzers. La práctica es común en perros criados para protección, de lucha, y para caza de animales pequeños.
El corte de la cola y orejas, resaltan, aparte de generar posibles infecciones, afecta la comunicación del perro, ya que ellos mueven el rabo cuando están contentos o lo esconden entre las patas cuando tienen miedo (entre otras manifestaciones); mientras que las orejas son parte de su expresión facial, además de que les sirven de "radar". Seguramente los hemos visto parar sus orejas cuando advierten un ruido extraño.
Teniendo en cuenta estas objeciones, si tenés algunas de estas razas, mejor pedí consejo a tu veterinario y pensá en tu mascota antes de tomar una decisión.
Un proceso no muy feliz
Más allá de las funciones específicas que cumplen cola y orejas, la veterinaria Jenifer Ibarra resaltó que el posoperatorio es complejo. A pesar de que se le suelen cortar antes de que el cachorro cumpla cinco días, las curaciones se hacen sin anestesia y el perro sufre, por lo que a la mayoría se le genera un trauma y le cuesta volver a la veterinaria. Además, y hasta su cicatrización, deben llevar vendajes que suelen ser muy molestos.


