El clima en Neuquén

icon
16° Temp
29% Hum
La Mañana

Da Vinci, el robot que hace de la medicina un arte

El sistema, controlado por un cirujano, permite operar con altísima precisión.

Buenos Aires
Debe ser sorprendente ver brazos mecánicos de altísima precisión operando a un ser humano. Claro que del otro lado de los “fierros” hay un médico especialista que, a corta o larga distancia, comanda delante de un visor que proyecta imágenes tridimensionales.
Eso y mucho más es Da Vinci, el sistema quirúrgico que permite realizar exigentes intervenciones a distancia, asistidos por una computadora.
Sentado en los comandos, el cirujano determina las maniobras que los brazos robóticos ejecutarán sobre el paciente. Estas partes no tienen capacidad de movimiento autónomo y son absolutamente dependientes del humano que las maneja. Se los conoce como robots esclavos y su principal función es emular en tiempo real los movimientos del cirujano.
El sistema quirúrgico Da Vinci es una plataforma desarrollada por Intuitive Surgical que permite, a través de un robot, realizar cirugías complejas con una técnica mínimamente invasiva al cuerpo humano. Se usa en patologías urológicas, ginecológicas, cirugía general y cirugía infantil, entre otras.
El robot cirujano se convirtió en realidad en 1998 cuando se puso en marcha el proyecto Da Vinci en el hospital Torre Médica de México. Logró la aprobación de la FDA el 11 de junio de 2000.
En Argentina el sistema se utiliza desde 2008 en el Hospital Italiano. En ese entonces había sólo cinco en Sudamérica: dos en Brasil y dos en Venezuela, además del de Capital Federal.
El sistema está diseñado para traducir los movimientos de la mano del cirujano a una escala micrométrica, eliminando por completo los temblores de la mano humana. Utiliza instrumental diminuto que es menos invasivo.
Para los cirujanos que controlan el robot, que generalmente están sentados frente a la pantalla de una computadora, las operaciones se vuelven menos cansadoras.

El sistema
El sistema quirúrgico Da Vinci tiene tres componentes principales: la consola de mando para el cirujano, el robot de cuatro brazos interactivos y un sistema de visión tridimensional de alta resolución.
Para una intervención, el cirujano se ubica en la consola de mando y recibe con claridad una imagen 3D de todo el campo operatorio. El sistema traslada los movimientos de las manos del cirujano desde la consola de mando hacia los cuatro brazos robóticos y los transforma en movimientos milimétricos precisos y delicados.
Este sistema no puede programarse ni puede tomar decisiones por sí mismo, sino que requiere que cada maniobra quirúrgica se realice con la intervención directa del cirujano.
Los microinstrumentos articulados son los únicos dispositivos quirúrgicos diseñados para permitir los 7 grados de movimientos en el espacio, superando incluso a los movimientos de la muñeca humana. Estas propiedades permiten realizar maniobras imposibles de hacer con instrumentos de cirugía laparoscópica convencional.