Descubrieron que la Gran Inundación china fue real

Ocurrió cerca de 1920 a. C. y dio comienzo a la Edad de Bronce asiática.

La dinastía Xia puso los cimientos de la civilización china hace más de 4200 años. Al menos, eso cuenta la tradición. Porque el baile de fechas y lugares donde se asentó esta comunidad alcanza tal magnitud que incluso se ha llegado a dudar de su propia existencia.

Decidido a ordenar sus recuerdos, el gobierno chino puso en marcha en 1996 un programa de investigación para datar la existencia de sus tres primeras dinastías: Xia, Shang y Zhou. Los datos disponibles sitúan a la primera entre los años 2070 y 1600 a. C. Pero ¿hasta dónde hunde sus raíces la historia china?

Según la leyenda, la Gran Inundación del río Amarillo tuvo efectos devastadores sobre la población y marcó el establecimiento de la dinastía Xia. El emperador Yu había ganado notoriedad y poder luego de encauzar las aguas con acierto para permitir el desarrollo de una agricultura que después impulsó el florecimiento de la civilización china. Ahora un estudio aporta pruebas geológicas y arqueológicas de ese suceso y revela que ocurrió hasta tres siglos después de lo que se pensaba: en torno al año 1920 a. C., entre el fin del período neolítico y el comienzo de la Edad de Bronce en esa zona de Asia.

¿Mito? ¿Realidad? Resolver este enigma era difícil porque no se había podido demostrar que aquello realmente sucedió. “La historia de la Gran Inundación de Yu es la historia oral de un desastre real, transmitida a lo largo de un milenio antes de ser escrita por primera vez”, afirma David Montgomery, de la Universidad de Washington.

¿Cómo fueron los hechos? Un corrimiento de tierras creó una presa natural en el río Amarillo. El agua se acumuló durante unos nueve meses y formó un lago de 200 metros de profundidad que terminó por desembalsar su contenido al borde de la meseta del Tíbet tras la rotura del dique. Para llegar a esta conclusión, los investigadores reconstruyeron lo sucedido paso a paso después de analizar diferentes muestras de sedimentos. “Una vez identificados y conocida su localización a ambos lados del valle, pudimos descubrir las dimensiones y la forma de la inundación”, afirmó Darryl Granger, geólogo de la Universidad Purdue. Así se sabe que, tras estallar la presa, el nivel de las aguas se situó 38 metros sobre lo que hoy es el río Amarillo y que su caudal llegó a alcanzar los 500.000 metros cúbicos por segundo. “Es una de las más grandes inundaciones que ocurrieron en la Tierra en los últimos 10.000 años. Y más de 500 veces superior de lo que cabría esperar en ese mismo lugar como consecuencia de una lluvia torrencial”, explicó Granger.

Igual, ponerle fecha resultó especialmente difícil. “Una inundación catastrófica destruye todo a su paso y mezcla sedimentos y árboles de diferentes edades; puede, incluso, mezclar depósitos más antiguos”, apuntó Granger. Un rompecabezas arqueológico al que dieron solución gracias a los esqueletos de los niños que fallecieron en el terremoto que taponó el río. “Dado que los niños crecen muy rápido, sus huesos nos dan una medida precisa y fiable del momento de su muerte”, dijo Granger.

La inundación causó fisuras sociales durante años y eso dio origen a la leyenda de la Gran Inundación, que marca el inicio de la Edad de Bronce en China, lo que ayudaría resolver las contradicciones sobre el inicio de la dinastía Xia. Las grandes inundaciones ocupan un lugar de primer orden en las historias más antiguas del mundo. La del emperador Yu es una más, pero ahora se sabe que hunde sus raíces en un suceso real.

¿Cuento chino?

200 metros. La profundidad del lago tras el corrimiento de la tierra

Creó una presa natural en el río Amarillo. El agua se acumuló nueve meses hasta rebalsar, al borde de la meseta del Tíbet.

28 años. El margen de error de este descubrimiento.

Los investigadores estiman que esta gran inundación ocurrió en 1920 a.C., con un margen de 28 años antes o 28 años después.

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