Escrache del grupo Quebracho a un supermercado Coto en el Abasto
Buenos Aires (NA) > Un centenar de militantes de la organización piquetera Quebracho escrachó ayer a la cadena de supermercados Coto, en la sucursal de la zona porteña del Abasto, en una protesta contra la suba de precios.
En línea con los escraches y pegatinas de afiches que vienen realizando agrupaciones kirchneristas como Unidos y Organizados, la agrupación liderada por Fernando Esteche se concentró cerca del mediodía en avenida Corrientes al 3200, donde se generó un colapso del tránsito vehicular por la interrupción de tres carriles de circulación.
Replicar la protesta
De acuerdo con los planes de la organización piquetera, las protestas continuarían la próxima semana con escraches a las sedes centrales de bancos internacionales en la city porteña, como el HSBC.
Un fuerte operativo de la Policía Federal estaba apostado en las inmediaciones al supermercado para evitar que manifestantes, encapuchados y con palos en sus manos protagonicen escenas de violencia contra el supermercado.
También participaban de la protesta liderada por Quebracho organizaciones sociales, de izquierda y piqueteras, como 17 de Agosto, Teresa Rodríguez, Darío Santillán, Justicia y Libertad, entre otras.
Extorsión y especulación
"Sanciones populares" y "A los '90 no volvemos" fueron las pancartas que más se repitieron entre los manifestantes, que bajo el estruendoso sonido de los bombos entregaban a los consumidores un folleto que rezaba: “Contra los que especulan, control popular de precios”.
Los manifestantes acusaban a la empresa Coto, dueña de 115 supermercados en Buenos Aires y el interior del país, de “extorsionar y especular a costa de la miseria del pueblo” con aumentos “desmesurados” de precios.
“El gobierno nacional debe dejar de diagnosticar y decidirse a meter mano contra los intereses de los monopolios y oligopolios”, exigió la organización a través de un comunicado.
El gobierno de Cristina Fernández había denunciado públicamente a Alfredo Coto, dueño de esta cadena de supermercados, y a otros empresarios por aumentos de precios que no estaban en sintonía con los acuerdos firmados las autoridades de Comercio Interior.
Exponer a Shell
La semana pasada manifestantes de Quebracho escracharon a la petrolera angloholandesa Shell por las denuncias en su contra por parte del Gobierno sobre supuestos intentos de desestabilizar la economía con aumentos de precios.
La firma fue acusada por la Casa Rosada de intentar un “golpe de mercado” con la compra de dólares a un precio notablemente más alto que el valor oficial, lo que generó la devaluación más marcada en los últimos años, y de aumentar los precios sin autorización.
Las protestas de Quebracho se dieron después de que Shell aceptara retrotraer los precios a un nivel indicado por el Gobierno tras un aumento unilateral del 12 por ciento a fines de enero.


