La demolición de la Cooperativa Obrera entra en su etapa final

Ya derribaron la pared y retiraron los escombros.

Neuquén.- Escombros, polvo, alambres, recuerdos que traen a la memoria imágenes imborrables, de miedo y espanto. La pesadilla por el derrumbe de la Cooperativa Obrera comenzó a desvanecerse de a poco. No para quienes sufrieron el horror en primera persona, pero sí para aquellos que transitan a diario por la esquina de Godoy y Ortega y Gasset.

Las máquinas y los obreros que se encuentran trabajando desde hace más de un mes están a punto de terminar la remoción de escombros y pedazos de estructura que se derrumbaron del edificio aquel 25 de octubre de 2012 y que les costó la vida a siete personas.

El trabajo meticuloso y paciente llegó a su punto final y ya se puede ver el enorme hueco que alguna vez tuvo las columnas que sostenían la losa sobre la que se estaban construyendo diez departamentos.

Sobre la calle Ortega y Gasset, aún clausurada por cuestiones de seguridad, camiones y grúas trabajaron intensamente en la remoción de vigas, restos de hormigón y pedazos de pared. Algunos ya habían quedado en el suelo tras el colapso, otros tuvieron que ser derrumbados. La extensa pared que marcaba el límite sur del edificio había quedado seriamente dañada tras el accidente, así como las enormes placas de losa que cedieron y aplastaron a las personas que ese día se encontraban haciendo las compras.

Toda la estructura del edificio se dividía en tres partes: la esquina donde estaba el ingreso al supermercado, que prácticamente no sufrió daños, la de la zona donde funcionaban los sectores de lácteos y carnicería (que se derrumbó) y un alero sostenido por una decena de columnas que se encontraba pegado a la EPET N° 5. Este alero, como el edificio principal, no será derrumbado, aunque todo depende de la decisión del dueño de la propiedad, Néstor Guerrero, y de los planes que tenga para el futuro.

Todavía no se sabe si el local principal se destinaría a un alquiler o si el mismo dueño instalará algún negocio. También se desconoce cuál será el destino del enorme terreno que ahora quedó a cielo abierto luego de tres años de desolación y sombras.

Los vecinos y comerciantes de la zona esperan ansiosos que el lugar se reactive definitivamente, ya que desde que ocurrió la tragedia, la esquina que antes generaba un intenso movimiento junto a una sede del Banco Provincia del Neuquén, quedó apagada y en la soledad de sus propios fantasmas.

El cierre de la calle Ortega y Gasset también frenó la frenética circulación que había en la zona, y muchos comercios de los alrededores tuvieron fuertes bajas en las ventas. Algunos, inclusive, tuvieron que cerrar.

El derrumbe de la losa de la Cooperativa Obrera mató a Lorena Ockier, Evans Carlos Aguilar, Ida Martínez, Fedra Yáñez, Juan y Thiago Yáñez y Carlos Arrigoni e hirió a una veintena de personas.
La remoción de escombros que está a punto de concretarse es el último paso para terminar con los vestigios de la tragedia, aunque la pesadilla que tuvo origen en la desidia y la irresponsabilidad seguirá en la memoria de todos.

Pleno "centro"del oeste

El predio de la Cooperativa Obrera está en uno de los puntos de la ciudad que más creció. De hecho, a toda esa zona comercial sobre la calle Godoy se le da el estatus de "centro" de la zona oeste. Es que según pasaron los años y la ciudad amplió sus límites, para muchos emprender un comercio propio fue una salida laboral. Verdulerías, tiendas de ropa y farmacias son parte de un verdadero circuito comercial. La tragedia de la Coope surgió en pleno crecimiento de esa zona.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído