Por RAÚL DOBRUSÍN (*)
Para entender el Instituto de Seguridad Social del Neuquén, es determinante saber cómo son sus ingresos, divididos en dos rubros totalmente diferentes:
1) La caja de jubilaciones con los aportes personales y la contribución patronal de todos los trabajadores provinciales y municipales (exceptuando los de la Municipalidad de Neuquén).
2) La obra social con los aportes personales y la contribución patronal de todos los trabajadores estatales provinciales y municipales sin excepciones, agregándole los afiliados adherentes que son personas de otras actividades que adhieren a la obra social en forma particular.
Por alguna razón que desconocemos, hubo una decisión administrativa de juntar estos ingresos y afirmar que existe un solo rubro, pero es sólo una de las tantas decisiones que se toman con total impunidad. Hemos logrado avances en la lucha por manejar los destinos de nuestra obra social pero llegamos hasta ser tres representantes por los trabajadores activos y uno por los jubilados en el concejo de administración, cuatro nombrados por el gobernador, y el presidente, que tiene doble voto. En ese marco, las posibilidades de influir en los temas importantes son mínimas.
Pero, acerca de la desfinanciación de la caja de jubilaciones, tenemos que decir que desde la creación de nuestro ISSN, por ser una población joven la de Neuquén, teníamos una relación de 16 activos por cada jubilado. Es decir que cubríamos con 16 aportes personales y contribución patronal los haberes de un jubilado, con lo cual excedían los ingresos mucho a los egresos. Estos fondos sobrantes son los que reclamamos como la deuda histórica pues algunos montos fueron usados para comprar propiedades para el futuro, que era correcto, y que representan el 10% de lo que se debería haber acumulado.
Se usó tanto como caja del gobierno de turno (quiero recordar que siempre fue MPN) que con medidas legales (no legítimas) licuaron los fondos poniendo, como ejemplo, en la híper inflación los plazos fijos con esos fondos a 90 días en el Banco Provincia cuando cobrábamos de dos a tres sueldos por mes, cuando por más de 7 días en un banco no depositaba nadie. O sea, licuaron los fondos para manejo del banco y del Gobierno, siendo este un simple ejemplo de por qué se pide la deuda histórica, los fondos que se aportaron y no se cuidaron. Eso sin contar además que la provincia y los municipios no hacían las contribuciones patronales, pues igual se pagaban los sueldos de aquellos pocos jubilados.
Esta historia sólo es para recordar por qué desde las organizaciones reclamamos que el Gobierno cubra el supuesto déficit con fondos propios por los más de 15 años que usufructuaron nuestro dinero sin restricciones.
Se pueden hacer muchas cosas más antes de hablar de déficit y esto es que las sumas en negro que se pagan en los sueldos municipales y provinciales se blanqueen y los gobiernos hagan los aportes, porque se da la contradicción de que la Justicia obliga al ISSN, con justa razón, a que para el cálculo del haber jubilatorio se tengan en cuenta esos montos no remunerativos por los cuales no se hizo aportes ni contribuciones y tiene que pagarlo. Se olvida la Justicia de obligar a la patronal a pagar las contribuciones por esas cifras en negro, lo que significa que sale de nuestros aportes; que las pensiones de los ex combatientes, que con gran pompa distribuyó la Provincia, en realidad las aporta en su totalidad el ISSN; los contratos basura o monotributistas que trabajan en el Estado, pero aportan a otras cajas nacionales, y las últimas artimañas del Gobierno, como crear sociedades anónimas con aportes y convenios extra estado, que no sólo están fuera del control del Tribunal de Cuentas sino que además los ponen como del derecho privado. Gasta el Estado pero aportan a otros.
(*) Diputado de UNE.


