La tolerancia cero metió miedo entre los neuquinos

Hubo fuertes controles y se registraron pocos casos de alcoholemia.

Neuquén.- Son las 0:01 del domingo. Los oficiales de seguridad vial de la ciudad de Neuquén ya están en contacto con los de la policía provincial. Se visten con sus chalecos refractarios, suben los nuevos equipos de alcoholemia a las camionetas y eligen las zonas destinadas a controlar. Ya están listos para el primer operativo simultáneo en el que se inaugura una nueva ordenanza municipal: la de tolerancia cero de alcohol al volante.

Ya pasó una hora del debut de esta nueva ley. Suena el silbato, una camioneta estaciona en paralelo a la vereda. Adolfo Carrasco, director del área operativa de tránsito municipal, le pide al conductor que descienda del vehículo. "Sople lento y constante", aconseja. El alcoholímetro hace un pitido. En la pantalla se lee 0.76.

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"Es el primer positivo de la noche", dirá más adelante Carrasco, que ahora le explica al hombre alcoholizado que deberán secuestrarle el vehículo y labrarle una multa.

Quienes no superen el test de alcoholemia deberán abonar una multa de hasta 42.000 pesos para los particulares y el doble para los profesionales. La medición debe dar en todos los casos cero.
"Las sanciones son más duras ahora que con la ley anterior. Antes el límite era de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre, que equivale a dos copas de vino o una medida de whisky", explica Carrasco.

Sigue la noche y el frío acompaña a los agentes, que uno a uno siguen deteniendo a los conductores, les piden los documentos, los hacen bajar del auto y les hacen soplar en la boquilla del alcoholímetro.
El primer positivo resultó ser uno de los pocos de la noche. Con el amanecer, la estadística reflejará que en los puestos de tránsito del Municipio, de los 106 controles que se llevaron a cabo, solamente seis dieron por encima de cero.

Facundo Churrarín, director de tránsito municipal, se muestra asombrado con los números. "Fue sorprendente la cantidad de negativos. Si bien aún no se puede hablar de un cambio de conducta, hubo muchas personas que eligieron un conductor designado", resalta.

El desfile de taxis, camionetas, autos y motos continúa constante. A la hora de pararlos, en los puestos de control no pierden tiempo. Si todo está en orden, no demoran más de 5 minutos. Los conductores, en tanto, se muestran mayoritariamente de acuerdo con la medida.


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Desde el taxi, Marcelo dice que "ya era hora, había que hacer algo". Mientras Gisela se acomoda el casco antes de reincorporarse a su moto y asegura "Si voy a tomar, yo no salgo en moto". Y refuerza lo que cuenta Yasmín a un costado de su camioneta: "Si queremos salir, maneja otro".

De ahora en más, habrá que ser más cuidadosos, y todos los conductores que quieran salir a brindar tendrán que hacerlo con agua.

"Me enteré por los medios de comunicación. Estoy totalmente de acuerdo. Muchos de los accidentes que vemos es por el alcohol en sangre y había que tomar medidas". Marcelo. Taxista

"Me parece una medida fantástica, la verdad. Si queremos salir a bailar, nos tomamos un taxi o que maneje otro. Además soy de Plottier, por lo cual sería más peligroso tomar y manejar".Yasmín Conductora de una camioneta

"Sabía que se iban a hacer los controles de alcoholemia, pero no cuándo arrancaban. Está perfecto. El día que quiera tomar, me instalo en una casa o directamente no manejo".Antonio. Automovilista

"Sabía que iba a estar el operativo, me enteré por las noticias. Me parece muy bien porque es por la seguridad de todos. Yo no salgo con la moto, saldré en taxi aunque esté caro".Gisela. Motociclista


En los bares, algunos decidieron cuidarse

El debut de la ley de alcohol cero para manejar tuvo repercusiones en toda la ciudad, y los bares no fueron la excepción. Los grupos de amigos que aprovecharon el fin de semana largo para relajarse y tomar algo fueron precavidos y se organizaron.

Álvaro y Matías aprovecharon la cercanía y explicaron, con una cerveza en la mano cada uno, que volverían a pie.

Maxi contó que se enteró de la ordenanza en su trabajo, gracias a otros compañeros, y comentó: "Cuando es así, guardo el auto y me manejo en taxi o remís".

Milagros y Verónica no coincidieron en su opinión respecto de la medida. Una opinó que "es muy extremista, porque ni siquiera te dejan salir a tomar un vaso de cerveza". La otra dijo que "si uno maneja no tiene que tomar". Sin embargo, en algo se pusieron de acuerdo: las dos tomaron agua.

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