Por RAMIRO MORALES
Con una elección que asoma polarizada y con un resultado muy difícil de aventurar, transcurren las últimas horas de la campaña municipal en las que el Movimiento Popular Neuquino, con José Brillo de candidato a intendente, y el partido Nuevo Compromiso, con Horacio Quiroga, pelearán voto a voto en los distintos sectores de la ciudad.
Varios escalones más atrás se encuentran el jefe comunal Martín Farizano y los concejales Mariano Mansilla, Darío Martínez y Mercedes Lamarca. Los cuatro es probable que obtengan una significativa cantidad de sufragios, que pueden llegar a ser fundamentales para inclinar el escrutinio final.
Está claro que Brillo, que tiene como jefe de campaña al gobernador Jorge Sapag, tiene la ventaja de ser el postulante de la estructura partidaria más grande de Neuquén y que gobierna en la provincia hace casi 50 años. Y esta vez, a diferencia de algunos procesos electorales anteriores, todos los espacios del MPN están bajo el ala de esta propuesta y están trabajando para obtener el triunfo en las elecciones del próximo domingo.
Quiroga, en tanto, no cuenta con un partido fuerte atrás de su proyecto (tuvo que crear uno para participar en las municipales), pero tiene entre sus pros el hecho de haber tenido dos mandatos que están bien vistos por la comunidad en general. Es más, esa característica es la que le mantiene una imagen positiva y una buena intención de voto.
Los antecedentes recientes
En muchas ocasiones, Quiroga se jacta de ser el único que le ha ganado al MPN en más de una oportunidad.
Sin embargo, el ex jefe comunal no tuvo éxito en sus recientes intervenciones electorales. El año pasado intentó ir por la Gobernación y no pudo superar la instancia propia de la Unión Cívica Radical. A partir de una resolución del partido, el cual manejaba, adelantó el proceso interno con el objetivo de que no haya contendientes. Sin embargo, el intendente se presentó y le ganó.
Si bien todo parecía indicar que Quiroga derrotaría a Farizano, la estructura comunal tuvo un peso decisivo para torcer la historia.
En 2009, Brillo y Quiroga compitieron en la categoría de diputados nacionales. En ese momento, Pechi representaba al cobismo, hoy extinto en la política nacional. El triunfo fue para el candidato del MPN, que retuvo las dos bancas que ponía en juego para el Congreso. Para esos comicios, el radical había arrancado arriba en las encuestas, pero le pasó lo mismo que con Farizano un año después.
En 2007, el representante hoy de Nuevo Compromiso compitió con Sapag por la Gobernación y fue superado ampliamente. La diferencia esa vez era que él no era el favorito, pero tampoco pudo revertir la situación. Ese año la única alegría electoral, y en la que no fue protagonista principal, fue la victoria de Farizano en la capital, precisamente sobre Brillo.
De igual manera, tampoco hay que menospreciar que Quiroga le arrebató el poder al MPN en la capital en 1999 y a partir de allí el partido provincial no logró recuperar más la jefatura comunal de la ciudad más importante de Neuquén.
Apuesta por una mejor gobernabilidad
En la mayoría de las actividades de campaña del partido provincial participa Sapag, quien es el encargado de cerrar los actos con un mensaje en el que deja claro la conveniencia de que a partir del 10 de diciembre exista una sintonía política entre Nación, Provincia y Municipio.
Es una realidad que en este primer mandato que está por culminar, Sapag reencauzó la relación con el gobierno nacional y eso le generó un escenario mucho más favorable a Neuquén, en cuanto a la concreción de proyectos y llegada de programas sociales. Además de todos los beneficios que trae el hecho de que las gestiones estén cercanas a nivel ideológico y político.
En la actualidad, Farizano también está alineado con el kirchnerismo, pero no ocurriría lo mismo con Quiroga en caso de que obtenga la conducción de la Municipalidad.
Pese a que el ex intendente no critica más el modelo que impulsa la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y en sus discursos hace alusión a una relación de madurez, es real que el vínculo está lejos de ser el ideal.
El rol del resto
El orden que tendrán los otros cuatro partidos que aparecen debajo en las encuestas que circulan en el ambiente político es una verdadera incógnita. “Parece que según lo que saquen Farizano, Mansilla, Martínez y Lamarca se puede definir quién gana la Intendencia”, comentaba por lo bajo un analista político, que rara vez se equivoca al momento de pronosticar resultados de la política neuquina.
Estos cuatro frentes posiblemente se lleven entre el 30 y el 40 por ciento de los sufragios. Dependerá de cuánto suba cada uno de ellos, cuánto le podrán restar a los dos primeros, porque los cuatro pugnan por “robarle” votos a Quiroga y al MPN en determinados sectores de la ciudad. También su performance electoral definirá la futura composición del Concejo Deliberante.


