Por RAMIRO MORALES
Esta semana se vivió otro round entre algunos intendentes y funcionarios del gobierno provincial por la ayuda para el pago de aguinaldos y salarios. Sólo cinco comunas podrán afrontar el pago del extra salarial. El resto, acudirá a Provincia. Desde el Ejecutivo, en tanto, salieron a moderar las expectativas. La encargada de dar el mensaje fue la vicegobernadora Ana Pechen, que dijo que eventualmente se sentarán con los intendentes para evaluar la situación de cada uno y ver si se cumplió o no con el compromiso fiscal asumido a principios de año.
Menos diplomático estuvo el ministro de Desarrollo Territorial, Leandro Bertoya, que directamente salió a acusar a las comunas de no haber mejorado su recaudación. También criticó a algunos intendentes por no asumir el costo de ordenar sus localidades y seguir siendo dependientes de la Provincia.
En realidad, los reclamos no tienen nada de nuevo. Cada año los municipios, sin importar el signo político, acuden al “gran hermano” -como alguna vez lo definió el ministro de Economía Omar Gutiérrez- para conseguir fondos. Lo que sí es novedoso es la situación de la provincia que, a tono con el resto del país, sufre la desaceleración económica y el consecuente impacto sobre los ingresos.
De hecho, tuvo que salir a buscar fondos en los mercados financieros para el pago de aguinaldos, que finalmente se abonarán la semana que viene en un solo pago.
Ajustes
El mes que viene vence el pacto fiscal firmado con los municipios. Los intendentes deberán demostrar que en el tiempo que duró el convenio pudieron mejorar las cuentas fiscales. En caso contrario, dejarán de recibir fondos no reintegrables.
Según un informe publicado por este medio tiempo atrás, sólo 3 de cada 10 pesos que gastan los municipios es financiado con recaudación propia. Algunos ni siquiera llegan a afrontar el 10% de sus gastos. El resto proviene de la Provincia. Hay comunas que no llegan a pagar los sueldos sin asistencia. Plantas de personal sobredimensionadas sumadas a años de desidia en el manejo de fondos de públicos convirtieron a muchas localidades en inviables.
Y la situación parece no tener que ver con el color político. Municipios como Cutral Co y Centenario, gobernados por opositores, lograron autoabastecerse. Esto les permitió a sus intendentes, incluso, lanzarse a la política provincial con la plataforma que le ofrecen sus localidades. Algo similar ocurre en El Chañar, gobernado por el MPN, y San Martín, que cambió de signo político hace pocos tras varios años de hegemonía del partido provincial. El color no importa, sí el tenor de la gestión.
Viviendas
Si de municipios se trata, el plan de créditos hipotecarios que lanzó la presidenta Cristina Kirchner le devolvió la sonrisa a varios intendentes. Es que la posibilidad de la clase media acceda a préstamos les quita presión en el desarrollo de soluciones habitacionales, en una provincia con un enorme déficit. Ya son varias las comunas que salieron a reactivar planes de entrega de lotes. Inclusive la Provincia ofrecerá a Nación tierras fiscales para el desarrollo de proyectos.
Neuquén parte en desventaja en el tema de viviendas con respecto a otras provincias. Ha sido de los distritos menos beneficiados con los planes que aporta Nación, sobre todo por el retraso en el que se sumó a los programas. Es que los años de gobierno de Jorge Sobisch la apartaron de los planes nacionales, en momentos donde el ex gobernador se encontraba enfrentado con el entonces mandatario nacional Néstor Kirchner. El concepto de provincia-emirato costó caro a Neuquén, y cerró canales de diálogo clave para acceder a obras que generalmente financia la Casa Rosada. La gestión de Jorge Sapag cultivó un paciente acercamiento. El nuevo plan de créditos abre una oportunidad clave para retomar la gestión conjunta, en un área donde deben buscarse soluciones urgentes.

