Por RAMIRO MORALES
El ministro de Economía, Omar Gutiérrez, se encargó en persona de mostrar “los números” de la provincia a los gremios. Todos los funcionarios que asistieron al encuentro salieron de allí convencidos de que los dirigentes sindicales habían comprendido la dimensión del problema: existe un déficit flotante que alcanzará a fin de año los 1.000 millones de pesos y no se avisora un incremento de los recursos que alcance para cubrirlo. La única opción es tomar más deuda.
Sin embargo, los gremios decidieron que la semana que viene volverán a las rutas. Es que, ya lanzados a la batalla salarial, deben dar un mensaje hacia el interior de sus filas de que la lucha continúa, aún cuando sus medidas de fuerza no hayan tenido todo la masividad que hubieran deseado.
La estrategia del Gobierno va por partida doble: por un lado, el gobernador Jorge Sapag ha aceitado un discurso que se expresa en el núcleo sintáctico “queremos pero no podemos”. Por el otro, instruyó a sus ministros a que busquen mecanismos para sostener las mesas técnicas, ofreciendo a los gremios mejoras que no impliquen mayores costos a las arcas del Estado. De allí surgen los casi 1.000 pases a planta, unos 800 menos de los que reclaman desde ATE.
De todas formas, se informó que se evaluará caso por caso, para que cada decreto de nombramiento esté acompañado de las evaluaciones necesarias. El proceso no será compulsivo, y llevará su tiempo.
Deuda
En medio de la escasez de recursos, surgió un nuevo escollo que por lo bajo despierta enojos vario
pintos. El Ministerio de Economía de la Nación no autoriza la emisión de letras de largo plazo por más 800 millones de pesos. Se trata de fondos necesarios para refinanciar pasivos y poder liberar partidas para otros gastos como el medio aguinaldo de fin de año. “Dicen que es un pase de factura por la relación de Sapag con Guillermo Pereyra”, contó una fuente de Gobierno. Pero más allá de lo político son varios los distritos que aspiran a emitir deuda y no encuentran el aval de la Rosada.
Apariciones
Como una señal de que el 2015 ya se metió en la escena política, comenzaron a pulular diversas encuestas de imagen en la Provincia. Los números, siempre afinados para el lado del que contrata el sondeo, ponen a la cabeza a Sapag y Quiroga, pero entre los dos aparece la vicegobernadora Ana Pechen.
Consciente de ese capital (efímero en un principio, ya que de la intención al voto hay un largo trecho) la mandataria comenzó a girar activamente por la provincia y a buscar anclaje territorial. Mientras, algunos de sus asesores trabajan en la “salida legal” para el escollo constitucional que pondría en tela de juicio su eventual candidatura a gobernadora, por haber integrado la fórmula reelecta junto a Sapag.
Algunos creen que Pechen será el mejor plan B del MPN en caso de que no prospere la intención re-reeleccionista del gobernador. Esto, aún a pesar de algunos resquemores que su figura genera hacia adentro del partido.
Después de todo, a la hora del todo o nada, el partido provincial siempre demuestra su capacidad de mantenerse unido. No por nada gobierna la provincia hace más de medio siglo.


