Me hago cargo

la columna de Bernardo Stamateas. Licenciado en Psicología, sexólogo clínico y escritor (www.stamateas.com)

"Fiestas", "fin de año" son palabras que resuenan en nuestra mente y que casi obligadamente nos llevan a realizar un balance de lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer.

Es posible que el resultado de ese recuento nos deje contentos y satisfechos por todos los objetivos alcanzados, pero también existe la posibilidad de que nuestro balance general, como a veces sucede en las empresas, no nos cierre. Cuando al evaluar los objetivos conseguidos durante el año las cuentas arrojan resultados negativos, es necesario que nos preguntemos: "¿por qué no funcionó?", "¿qué falló?". Responder sin mentirnos a nosotros mismos, haciéndonos cargo, es el primer paso para comenzar un nuevo tiempo en el que podamos acercarnos más a nuestros sueños y a la realización de nuestros proyectos.

Ser responsables significa asumir que somos la causa de lo que nos pasa. Llega un momento en que debemos dejar de echarles la culpa a todos los que nos rodean y hacernos cargo de nuestra propia vida.
Responsabilidad quiere decir "yo respondo por mí", "voy a revisar en qué me estoy equivocando y voy a cambiar". ¿Te equivocaste?, ¿fracasaste? Siempre hay una nueva oportunidad y para ello tenés el autodominio, que lo ejercemos cuando somos capaces de analizar el contexto y actuar en función de eso.
Ser más feliz es darte el derecho a elegir cómo vas a responder frente a los hechos.

Cuando te des permiso para el éxito, verás cómo las cosas buenas llegarán a tu vida. Para lograrlo, es necesario que tengas tu estima sana, lo que implica que seas libre de las opiniones y las acciones de los demás.

Si estás seguro de quién sos y de tus capacidades, sabrás adónde ir, saldrás exitoso de cualquier situación y estarás determinado a que todo lo que hagas te salga bien. Sos perfectamente capaz de resolver cualquier problema por vos mismo.

Amarte y cuidarte no es egoísmo, pedantería o narcisismo, sino respeto al valor que tenés desde el momento en que fuiste creado.

Animate a revertir tu pasado, cuestionate los mandatos sociales y las creencias erróneas, reinventate y comenzá a conocerte nuevamente.

Estamos frente al nacimiento de un nuevo año, y con él aflorarán nuevas esperanzas, nuevas ganas, nuevos sueños, nuevas y mejores oportunidades.

Dejá atrás lo viejo, lo inútil, y empezá a caminar hacia todo lo bueno que tenés por delante. Hacete cargo, accioná a tu favor, porque tu vida es tu responsabilidad.

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