Mikayla, una historia de perseverancia y amor que genera admiración
Sin dudas es un claro ejemplo de perseverancia y pasión. Y el arte motoriza su empuje ante cualquier adversidad. Mikayla Holmgren tiene síndrome de Down pero hace todo lo que tiene que hacer para que su discapacidad no la detenga ni le quite frescura a su vida.
Tiene 22 años y disfruta del baile desde hace 20. Nació seis semanas y media antes de su fecha estimada de parto y con problemas en el esófago, pero ella asegura que no es eso lo que la define. Sus padres fomentaron su interés por las danzas ya que se informaron sobre lo beneficios de esta actividad para niños con necesidades especiales. Hoy la joven se postula para el concurso de belleza de Miss Minnesota para el cual se encuentra más que capacitada.
“En ese momento no sabía lo que la vida le ofrecería, ver su esencia y crecimiento sin dudas es mucho más de lo que soñamos”, dijo Sandi Holmgren, la madre de Mikayla, a quien su amor y pasión por esta disciplina la llevó a ganar varios premios. En el 2015 ganó el concurso de Miss Junior Increíble de Minnesota en gimnasia artística. “Ver las luchas y las cosas que logró y superó es increíble. Nos enseñó mucho acerca de los niños con necesidades especiales, el corazón y el espíritu que tienen”, asegura su orgulloso padre, Craig Holmgren.
A punto de competir por el título de Miss Minnesota EE.UU., los directores del desfile aceptaron su solicitud sin dudar y aseguraron que vieron su talento y quedaron asombrados de la enorme confianza en sí misma y de su fuerza de voluntad.
Desde el 2012 Minnesota impulsa la inclusión de mujeres con síndrome de Down al concurso denominado Miss Amazing, que otorga la oportunidad a niñas y adultas con discapacidad a fomentar su confianza y entusiasmo, haciéndoles comprender que no existen límites para lo que deseen lograr. “Creemos que todas, independientemente de su capacidad, deberían tener la oportunidad de alcanzar su pleno potencial, y por medio de Miss Amazing queremos darles esa oportunidad. En un ambiente construido alrededor del aliento y el apoyo, estos desfiles juntan a personas con y sin discapacidad, lo que promueve aún más la inclusión”, aseguran desde la organización.
Mikayla sin dudas es una gran candidata a ser la ganadora, por sus habilidades, destrezas y también por su belleza. “Quiero que todo el mundo vea que puedo hacer cosas que son difíciles y que las personas con síndrome de Down son bellas y talentosas. Estoy lista para esto, cuando estoy actuando en el escenario, quiero que la gente me vea”, aseguró Mikayla.
Para demostrar que puede
Mikayla usa sus redes sociales para juntar los fondos necesarios para poder participar del concurso, por cuyo ingreso las participantes deben pagar 1000 dólares. “Fui aceptada para el consurso Miss Minnesota EE.UU., que cuesta mil dólares. Lo hago para demostrar que una persona con síndrome de Down también puede ser parte de algo grande”, publicó.


