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La Mañana

Representantes sin mandato que nos enorgullecen

Conforme informa La Nación Online de fecha 16 de enero de 2013, “… Manu Ginóbili nació para hacer historia, no hay dudas. Más allá de una simple percepción, la estadística lo sigue marcando. Siempre está, se codea con los más grandes de la historia. Y, como ejemplo, un curioso dato lo demuestra después de Michael Jordan, el bahiense es el jugador con mayor porcentaje de partidos ganados en playoffs de la NBA, superando a estrellas como LeBron James, Kobe Bryant y Shaquille O Neal, entre otros monstruos. Según una planilla publicada por la cuenta de Twitter @InfoManu, el mejor jugador de todos los tiempos, Jordan, lidera la tabla con 67,60 de efectividad, seguido por Manu, que registra 63,24 , con 86 triunfos en 136 encuentros de playoffs. LeBron James, con 62,61 , completa el podio”. Lo expuesto precedentemente quiere destacar que Manu Ginóbili al haber logrado la proeza de posicionarse en el segundo lugar de los ganadores de playoffs de NBA ha conseguido una hazaña que sin duda iguala el logro de la querida “Pulga” Messi en tanto ambos deportistas han logrado llegar a la cima en las dos ligas deportivas más importantes del mundo. Sin restarle una pizca a mi admiración por Messi tanto como deportista y persona, no cabe duda que Manu Ginóbili está al mismo nivel del mejor jugador de fútbol de todos los tiempos. Por un lado, lo manifestado es un reconocimiento a Ginóbili, pues debe considerarse sustancialmente que alcanzar a pisarle los talones a Michel Jordan de manera indiscutible es un éxito, que apreciando la inmensa calidad de los jugadores de la liga estadounidense, genera una genuina admiración tanto sus dotes profesionales como por su calidad de buena persona, su sencillez, su don de gente en suma. Para un país que no está acostumbrado a estar orgulloso de personalidades que actúan en los diferentes campos de la vida, pienso que Ginóbili comparte con Messi esa reducidísima elite que permanentemente nos proporciona esta pizca de alegría que tanto necesitamos los argentinos. Me dirán que me olvidó de grandes hombres, de individuos que han conseguido títulos importantes o premios internacionales de envergadura y seguramente sea cierto, pero para el hombre de a pie Manu como Messi actúan como disparadores de una sonrisa, de un sentimiento de alegría al identificarnos con sus victorias y el buen comportamiento que ostentan en cada caso y que a uno le da como una cierta esperanza de que quizás, tal vez, algún día ese par de ejemplos se multipliquen y subsistan con coherencia. Quise exponer simplemente un parecer, expresar mi modesta opinión que los cuatro balones de oro de Messi tienen exactamente la misma trascendencia que el inmenso prestigio ganado por Manu Ginóbili entre los jugadores más competitivos del mundo. Y también para recordarme y recordarnos que si bien ambos deportistas poseen un don especial para la actividad que desarrollan han conseguido llegar a la cima con trabajo duro, insistencia, esfuerzo, sin peros ni excusas y por sobre todo haciendo gala de una actitud sencilla y noble como la esencia del pueblo –al que representan sin mandato– que se regocija con sus laureles.
 
Héctor Luis Manchini
DNI: 7.779.947