El servicio meteorológico anuncia para hoy una máxima de doce grados, con un día entre gris y jaspeado. Será un jornada ideal de otoño, como para estrenar la estación. Lo que implica también un cambio radical en la mesa.
Un buen pinot noir para risotto de hongos
Un clásico de la cocina de media estación es el risotto de hongos. Se prepara fácil, rinde en calorías y tiene buen sabor. Con un caldo de puerros y verdura y unos hongos de pino rehidratados, no hay nada mejor que subir un poco la apuesta y apuntar a un buen pinot noir terroso y brillante en aromas, como Saurus (2014, $110) o Críos (2014, $120).
Lentejas y otros guisos
Algunos abonan por el largo remojo, mientras que otros, por las menos deportivas latas. Es que existen tantas recetas de lentejas como fanáticos y preparadores. Pero todas están de acuerdo en un punto: sin panceta ni chorizo colorado un plato de lentejas no es un plato de lentejas. Precisamente en estos dos ingredientes está el secreto de todo el maridaje de este plato. Como las lentejas siempre ofrecen sabor de tierra y de legumbres, cualquier vino tinto y frutal es capaz de hacerle un buen contraste. Pero con la grasa hace falta que además tenga cierto carácter tánico y fresco. Y para ello, nada mejor que alguno de estos tintos: Tracia Cabernet Sauvignon (2015, $50), Viento Sur Malbec (2014, $75) y Estiba I Tempranillo (2015, $70). Tres ejemplares de ley para este estilo, que le pondrán sobrado sabor al estreno del día. Y que también funcionarán bien con un puchero, por las mismas razones.
Pastas rellenas
Para muchos argentinos, un domingo se completa con ravioles. Y si falla la pasta rellena, falla el domingo. Y entre los rellenos posibles, ricota y nueces o jamón y queso llevan la voz cantante. Todo, rociado con una rica bolognesa, ya que la carne no puede estar ausente. En un plan así, es fácil pensar en los vinos, porque no hay un maridaje más natural para las pastas que un tinto ligero y frugal, como puede ser un bonarda-malbec, como Uxmal Finca Tilia (2014, $95), o el trazo sencillo y refrescante de un tinto ligero como Elegido Malbec (2015, $57) y Bianchi Lacrado (2015, $59).
Pastel de papa y otras delicias
Misterio semántico, este plato es en realidad un pastel de carne con una costra de papas. Están los que lo premian con una costra de azúcar gratinada y lo trufan con pasas de uva, y los que, a la manera de las empanadas, suman huevo duro cortado en finas medialunas y abundantes trozos de olivas. Cualquiera sea el caso, el pastel de papas se sirve siempre bien caliente y bien formado, después cada uno lo aplasta y mezcla para enfriarlo a gusto. El truco con el maridaje de este plato está en el huevo duro, por bobo que parezca. Porque la yema caliente y cremosa en abundancia hace que el vino pierda toda relevancia. A menos que se beba un tinto de buena frescura y textura tersa, como Marcus Merlot (2013, $69), Elementos Cabernet Sauvignon (2014, $72) o Familia Gascón Cabernet Sauvignon (2015, $105).
Los mismos maridajes funcionan, por ejemplo, para un estofado de carne.


