Montevideo (DPA) > El cantautor uruguayo José Carbajal "El Sabalero" dejó ayer un profundo hueco en la cultura uruguaya en general y la música en particular, al morir a los 66 años de edad, en una vivienda del balneario Villa Argentina, en la costa atlántica uruguaya.
Era una de las figuras más queridas por sus compatriotas, como consecuencia de su forma de decir las cosas que creaba, ya que últimamente estaba convirtiéndose más en un narrador oral que en un cantor.
Sus creaciones poéticas eran versos sencillos, pero profundos y cargados de una sensibilidad, que cautivaron a sus compatriotas y fueron un sello de identidad en varios países de su exilio, principalmente México, España y Argentina. Aunque también desplegó su arte en países tan diferentes culturalmente como Holanda, donde se radicó y vivió desde los años setenta.
Nunca pudo explicar las razones de ese "encantanmiento" con Holanda, más allá del amor por una mujer de ese país, con quien se casó y tuvo un hijo. Alguna vez dijo que esa relación perduró tantos años porque siempre la encararon como un noviazgo.
"El Sabalero" fue un apodo derivado de la abundancia del pez sábalo en costas de Juan Lacaze, un pequeño pueblo obrero a 160 kilómetros al oeste de Montevideo, donde se crío y vivió hasta su adolescencia, cuando viajó a Montevideo deseoso de mostrar su veta artística.
Siempre se lo relacionó con la bohemia, los bares, estampas inseparables del paisaje urbano uruguayo, y por su adicción al alcohol, que estaba abandonando en los últimos tiempos.
En el corazón del pueblo
"Ya no quedan sabaleros aguantando el mostrador", escribió alguna vez Jaime Ross, su amigo y también compositor y músico uruguayo, resumiendo la imagen que trasmitió Carbajal.
Era dueño de una voz "insólita", según el escritor Mauricio Rosencoff, y "siempre cantaba con una sonrisa", mezclándose entre el público que acudía masivamente a sus conciertos en teatros o al aire libre.
"Chiquillada", una milonga que aborda temas de la infancia en su pueblo de Juan Lacaze, donde nació el 8 de diciembre de 1943, se convirtió en un himno popular que hasta el día de hoy integra el repertorio de los centros de enseñanza de su país y que popularizó también el argentino Leonardo Favio.
Pero fue con la canción "A mi gente", grabada también por la argentina Soledad Pastorutti, que "El Sabalero" se metió definitivamente en el corazón de su pueblo, que ayer amaneció conmovido con la noticia.
Su cuerpo fue encontrado por allegados al artista y aparentemente la muerte sobrevino por un paro cardíaco.
Había nacido el 8 de diciembre de 1943 y su nombre pasará a integrar la galería de los grandes artistas populares que tuvo Uruguay, como Alfredo Zitarrosa, Daniel Viglietti, José "Pepe" Guerra y Braulio López, más conocidos como Los Olimareños, Héctor Numa Moraes y Washington "Canario" Luna.


