Jorge Sapag ya está con un pie en su gestión y un pie en la que viene. Lo dijo hace meses: su nuevo rol de director técnico de la fórmula Omar Gutiérrez-Rolando Figueroa. Hay una primera movida: darle un poco de aire fresco a su gobierno para apuntalar al que viene. “Vamos a hacer algunos cambios en el gabinete”, adelantó en la entrevista que LM Neuquén publica hoy en la página 4. No dijo cuáles serán esos cambios. Pero hay dos o tres nombres que, cada vez que se habla de estas cosas, es decir de los candidatos a “ex”, suenan en el tumultuoso mundillo del MPN. Por decoro, este cronista les ahorra el mal trance de repetirles lo que acaso ya conozcan. Pero, ¿qué busca el gobernador con la nueva medida? Allanarle el camino a su sucesor, Omar Gutiérrez, el emergente del “recambio generacional” que él mismo eligió el año pasado. Y, al mismo tiempo, concretar lo que durante los últimos meses no pudo hacer por la seguidilla de campañas, las dos internas del MPN durante el 2014, y la que finalizó con la contienda del domingo que culminó en festejo frente a la gobernación. La palabra “cambio” asociada a la palabra “gabinete” es algo que suele erizar los cabellos de quienes encuentran algo de cobijo en algunos pasillos ministeriales. Todo un problema si lo que se buscaba era un tránsito hacia las urnas lo más apacible que se pudiera, como terminó sucediendo, con el MPN tirando, mal que mal, para el mismo lado. Sobre los nombres por arribar al nuevo gabinete, no hay muchas certezas. A la hora de hablar de los ministros para la gestión Gutiérrez, una de las que más suena es la hermana del gobernador, Alma “Chani” Sapag, número uno en la lista de diputados del oficialismo. ¿Irá, como tantos dicen, al Ministerio de Desarrollo Social?


