Con Bauza no meten la pata

Una noche de julio de 2004, quien escribe estas líneas se cruzó a Edgardo Bauza en la coqueta Avenida Larco del selecto barrio de Miraflores, en Perú, en plena disputa de la Copa América que Argentina perdió por penales con Brasil. Un saludo callejero de presentación y una breve charla inicial que luego azarosamente continuó en el casino de un hotel donde este periodista se hospedaba mientras cubría el tradicional certamen. En medio de ruletas y maquinitas, el Patón elogió mucho a Marcelo Bielsa, por entonces DT de la Selección, sin imaginar que 12 años más tarde se le abriría a él una chance luego de que el Loco desistiera de regresar al combinado albiceleste.

Más allá de los gustos personales y de que resulte electo o no, el Patón posee argumentos para aspirar al cargo más deseado. Tiene, incluso, pergaminos superiores a sus antecesores. Es, de hecho, el único técnico argentino en vigencia que ganó dos Libertadores y con equipos hasta allí vírgenes de títulos en el certamen más prestigioso, como Liga de Quito y San Lorenzo.

El Patón es válida opción. Seriedad, inteligencia táctica y conocimiento de América, de cara a las eliminatorias.

Si bien el medio es exitista, lo suyo no se reduce a un resultado. El Patón ofrece seriedad, honestidad, trabajo y un amplio conocimiento del contexto sudamericano, lo que no es un dato menor teniendo en cuenta que Argentina, hoy por hoy sin Messi, puede correr riesgos de no ir al Mundial en la reanudación de las eliminatorias.

Sus equipos son equilibrados, jamás pierden la línea y saben manejar los tiempos. En el debe se le achaca su poca ambición, pero es una etiqueta (la de defensivo) con la que tienen que lidiar los técnicos que se suponen tácticos e inteligentes. Si le toca, será merecido. Y si no, otra vez meterán la pata.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído