"El cuerpo se pudre": Es el slogan de la joven, por lo que no le interesa hacerse un tatuaje o miles.
Sin embargo, ante las críticas y los cientos de cuestionamientos, la empresaria ya tiene todo un "speech" armando: "Mi cuerpo tatuado es pasajero, gente. Mi alma se va a otro lado. Entiendan eso, somos alma, no cuerpo", fue uno de los mensajes de Candelaria en Twitter, y luego agregó: "No le estoy dando explicaciones a nadie, sólo profundizando un poco. El cuerpo muere y se pudre. El alma permanece. Un tatuaje o miles, da igual".
Candelaria ya tiene tatuados los brazos, las piernas, los dedos, el interior de la boca, el cuello y el abdomen, por lo que ahora sólo quedan algunos rincones de su cuerpo para seguir dibujando, a los cuales seguro se los confiará a su tatuador Nazareno Tubaro -con quien en más de una oportunidad tuvo que salir a desmentir un noviazgo-. "¡Cómo te extraño, querido Nazareno!", le escribió desde Francia. ¿Volverá a tatuarse pronto?.


