Hoy muchos ven a Ramón Rioseco como Ken, el novio de la muñeca Barbie. Rubio, ojos celestes, cualquier pilcha le queda bien. Un galán apolíneo que levanta los suspiros de cuanta chica se cruce en su camino. Es un poco el lugar que ocupa el intendente de Cutral Co y candidato a la Gobernación por el Frente y la Participación. El miércoles, en una interesante demostración de convocatoria, encabezó el acto aniversario de la misma ciudad de donde surgió, de las entrañas del movimiento piquetero, y reunió a buena parte del kirchnerismo local, a Pechi Quiroga, con quien está en las antípodas ideológicas aunque mantiene importantes coincidencias, y al MPN (en su rol exclusivamente protocolar) del que hoy, según las encuestas, es uno de los principales rivales. Rioseco podría cerrar un acuerdo con Pechi. El primero propone dirimir quién sería el gobernador y quién el vice en una interna que Quiroga, lanzado a la Gobernación, rechaza. Juntos serían una opción peligrosa para un MPN acostumbrado a medirse con la oposición fragmentada. No es la única opción para el intendente de Cutral Co, que dice que el 30% del electorado no lo conoce, denotando así su potencial para seguir creciendo. El Frente para la Victoria es otra alternativa que considera. En este punto tiene dos opciones: integrar al PJ, como él quisiera, a su acuerdo con Quiroga (casi imposible) o ir con el kirchnerismo, que le hizo un par de guiños en los últimos días, a una interna que considera riesgosa. Algunos dicen que hay tiempo para las definiciones, aunque tampoco tanto, si se contempla que el MPN, con su seguidilla de internas, está de campaña hace cinco meses.


