Espectáculo por política

Lo denominaron el superdomingo. Y las expectativas fueron creciendo a medida que se acercaba el fin de semana. El regreso anual de Susana Giménez a la pantalla de Telefe es un clásico de la TV nacional; el horario de la noche del domingo de Jorge Lanata va en ese camino, el horario de Tato es el que ocupa el fundador de Página 12 en estos tiempos.

El anuncio de que Cristina Fernández volaría a Buenos Aires para presentarse en el programa de Roberto Navarro, Economía política, que se emite casi en el mismo horario por C5N, alimentó el entusiasmo.

Desde su consagrado programa -La cornisa- Luis Majul redobló la apuesta anunciando la presencia en pantalla del arrepentido Leonardo Fariña. Cada uno eligió un menú distinto con la idea de lograr el número de audiencia que lo coronara.

La pelea por los votos cedió su espacio a la pelea por la audiencia. La política en su nuevo terreno.

Sin dudas que la pulseada más fuerte se daba entre Susana, la diva de la tele, y Jorge Lanara, el divo del periodismo. Ganó la rubia, en una ratificación de cuán bien conoce al espectador. La diferencia no fue tanta, pero sí suficiente para mostrar por dónde marcha el gusto de la audiencia.

Hace un tiempo esta pelea por el público era una pelea por los votos, por la conciencia de los ciudadanos, y ese horario central de los domingos era un coto privado de la política. Hoy el espectáculo reemplazó a la política, y la política se fue subsumiendo en el mundo de la pantalla.

La parodia del “Gran Cuñado” de Tinelli es una muestra más de cuánto ha sido reemplazada la vida cívica por su alter ego artístico. Desde esa plataforma, Marcelo Tinelli prepara su camino a una candidatura presidencial. Este domingo quedó claro cómo sigue la historia.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído