A Borlaug se le atribuye la paternidad de la llamada “Revolución verde”, que permitió modernizar las técnicas agrícolas y la productividad en los años ‘60.
Este científico era reconocido sobre todo por su trabajo sobre una variedad de trigo enano de alto rendimiento y resistente a las enfermedades, que permitió aumentar considerablemente la producción agrícola en América Latina y Asia.
“Borlaug es el hombre que salvó más vidas en la historia de la humanidad”, aseguró Josette Sheeran, directora del Programa Mundial de Alimentos (PAM) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), subrayó que “su dedicación total hacia la erradicación del hambre y la hambruna revolucionó la seguridad alimentaria para millones de personas y en numerosos países”.


