Los huesos, no tan amigos del perro

Estos duros pedazos causan problemas en la salud del canino y hasta le pueden provocar la muerte.

Es un concepto popular que los huesos son la debilidad del perro. Desde las caricaturas se podía apreciar que el canino encuentra algo divertido pero a la vez natural y saludable en ese pedazo. Pero, en realidad, es una práctica que debe ser evitada porque puede causar un daño considerable a la salud de esta mascota. Los huesos grandes de bovinos así como los pequeños, al igual que las costillas y los huesos de pollo, son dañinos y pueden traer graves consecuencias.

En primer lugar, al ser algo duro, daña irreversiblemente los dientes del perro: los puede astillar o romper. Asimismo, las lesiones en la boca son algo común, ya que provocan laceraciones y sangrado. Los huesos también suelen trabarse alrededor de la mandíbula, más si los que se le dan al can son largos, como el osobuco, que causa mucha incomodidad porque eliminarlos no es nada fácil. Además, está la posibilidad que queden atrapados en el paladar: se enclavan transversalmente entre un arco dental y el otro.

Otra de las consecuencias es que el tarso quede atrapado en el esófago, lo que es difícil de extraer y, a menudo, es necesario intervenir endoscópicamente bajo anestesia. Si no se extrae, el perro termina muriendo. En el estómago también suelen estancarse los que son demasiado grandes para ser digeridos o para proceder en el intestino y forman un cuerpo extraño que debe extraerse por vía endoscópica o quirúrgica. Y si se quedara en el intestino, sería necesaria una intervención quirúrgica urgente, de lo contrario, el perro moriría.

Los huesos que se roen y se reducen en fragmentos forman una especie de cemento en el intestino que lo bloquea y causa estreñimiento severo. Se deben realizar varios enemas, a veces bajo anestesia, para disolver el bloqueo y hacer que se expulse. Mientras tanto, las astillas lesionan el colon y la pared del recto, causando dolor y sangrado.

¡Que no lo trague!: Si se llega estancar en el esófago, en el estómago o en el intestino, irá a cirugía.

Hay opciones más saludables. Por Sergio Gómez (veterinario)

Teniendo en cuenta los graves problemas que pueden traerles a los perros los huesos, es bueno que sepas que hay alternativas más saludables, siempre y cuando se usen con criterio. El mejor reemplazo es el hueso de cuero masticable, el cual viene en distinto tamaño para que elijas el más adecuado para tu perro. Son duros y se van ablandando a medida que el can los muerde, por lo que ayuda a limpiar los dientes y duran unas cuantas horas. Si tu perro es cachorro, es bueno que veas si lo tolera sin generarle algún problema gastrointestinal. Parecidos a los huesos son las orejas de cuero, pero duran un poco menos.

Otra alternativa son los juegos interactivos, que consisten en una pelota dentro de la cual se colocan granitos de alimento balanceado. La mascota juega y al mismo tiempo come y lo mantiene entretenido largas horas. Lo podés realizar vos mismo con una botella de plástico destapada.

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