De esta manera, la firma que preside Jorge Brito concretó la
operación que inició hace cuatro años, dado el atractivo que representa su
cartera de casi 500.000 tarjetas de crédito.
En ese entonces, Macro ofertó hacerse del 51% de BPI, pero
la transacción quedó sin definición por falta de consenso sobre la conducción
de la entidad, y el paquete accionario pasó a manos del fondo de inversión
Fintech, que controla el mexicano David Martínez.
Toda la información es parte de trascendidos, no hay nada
oficial porque aún falta que los abogados encargados de la operación presenten
la respectiva documentación ante
Macro compitió con Banco Supervielle en la negociación que
se extendió durante seis meses hasta que finalmente se definió la venta del
100% de las acciones de BPI con la oferta de la entidad de Brito.
Especialistas del sector sostienen que uno de los
principales "atractivos" de Banco Privado de Inversiones es su amplia
cobertura en el negocio de las tarjetas de crédito en el país.


