Dos motochorros le dieron una brutal paliza a un joven de 19 años para robarle el celular. Es la cuarta vez que le sucede un hecho semejante. La salvaje agresión ocurrió a las 6 del viernes sobre las calles San Martín y Reconquista, en el acceso al barrio Lejos de Buenos Aires.
La madre del joven contó a LU5 la situación por la que pasó su hijo: recibió trompadas en la cara, lo tiraron al piso y le siguieron pateando la cabeza y el cuerpo.
El director de Seguridad de la Policía provincial, comisario José Naihual, manifestó que el arrebato a bordo de una moto es una modalidad que les causa bastantes dolores de cabeza: “Si bien disminuimos los hechos desde el año pasado, tenemos preocupación por la violencia con que se están dando estas situaciones”.
Los delitos de los motochorros se han convertido, en los últimos años, en uno de los principales temores del público, en cualquier lugar de la ciudad. Desde el Ministerio de Seguridad se tienen que tomar las medidas necesarias para la prevención del delito. Se trata de una situación comprometida para la seguridad de la ciudad y que, sin duda, es bienvenida por los motochorros.
Las motos se convierten en el vehículo ideal para huir rápido y confundirse en el tránsito. Generalmente circulan de a dos, uno con casco y otro no; suelen ir despacio en busca de sus víctimas, muchas veces en contramano, se apoderan de ellas por sorpresa y son muy violentos. El paso fundamental en el combate contra esta modalidad es, sin dudas, el ejercicio de un estricto control sobre los motociclistas. Esto beneficiará no sólo a las víctimas de los robos, sino a quienes utilizan en forma legítima las motos como medio de transporte.


