Otra forma de violencia

Guardaré secreto sobre lo que oiga y vea en la sociedad por razón de mi ejercicio y que no sea indispensable divulgar, sea o no del dominio de mi profesión, considerando como un deber el ser discreto en tales casos", reza el juramento hipocrático clásico, una declaración pública que, según la tradición, deben subscribir los médicos al graduarse.

El juramento se rompió para al menos dos jóvenes postulantes que se hicieron un control de salud en el Colegio Militar antes de ingresar como oficiales en el cuerpo de enfermería. Durante el procedimiento, se presume que un médico militar les tomó fotos en ropa interior que fueron difundidas en televisión y que, por la magnitud del escándalo, llegaron a los medios internacionales.

No se sabe exactamente quién tomó las fotografías ni con qué intención. Algunos aseguran que fue para denunciar que la revisación la hacía un hombre, otros dicen que fue para compartir las imágenes con amigos. En cualquier caso, algo que debería ser un control secreto y rutinario se viralizó como un caso más de cosificación de la mujer. Cada disparo de la cámara es un ejemplo de que la violencia hacia las mujeres no se reduce a los golpes de un novio en un arranque de celos.

La violencia hacia las mujeres en este tiempo no se reduce a los golpes de un novio en un arranque de celos.

La violencia es un problema estructural que aparece en cada actitud que considera a las mujeres como seres permisibles de ser dominados, maltratados o fotografiados para el disfrute del ojo lascivo, como si fueran animalitos de circo.

Si bien el Ejército Argentino trató de desligarse del tema, que dentro de una institución que posee el monopolio legítimo de la fuerza se ejerza ese grado de violencia simbólica es un retroceso en la lucha del género femenino por dignificarse.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído