Precios endulzados
Corría el año 2007. Estaba terminando el período presidencial de Néstor Kirchner, cuya gestión poseía una altísima imagen positiva, y no esperaba ese primer cisma que fue la crisis con las entidades del agro. Cualquier neuquino que fuera a un supermercado a comprar azúcar encontraría un paquete de un kilo a 1,30 pesos. Hoy, esa misma azúcar, que posiblemente haya sido elaborada de igual modo, cuesta 3 veces y media más.
En los últimos cinco años y medio, desde enero de 2007 a junio de 2012, los precios se incrementaron en el conglomerado Neuquén-Plottier un 341%, según la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos. El período analizado puede ser caprichoso, pero tiene un fundamento: 2007 fue el año en que los índices se dispararon a nivel nacional. También por aquella época, el INDEC comenzó a cambiar su metodología para relevar los precios.
En el período analizado, el producto que más se incrementó fue la azúcar, con un 444%. Le siguió la carne (418%) el pan y las pastas (398%), indumentaria (379% y el rubro mantenimiento del hogar (347%) (ver cuadro).
Si el análisis se hace año por año, se observa que justamente fue 2007 el año con más variación, con un 29,2%. Le siguió el 2011, con 28,7%. Una suma similar se proyecta para este año si se consideran los números del primer semestre.
Inflaciones
El debate de la inflación es largo y no está exento de miradas políticas. Los que critican la economía K aseguran que es una consecuencia de la emisión de fondos descontrolada, siguiendo un precepto casi religioso de la ortodoxia economía. Los que simpatizan con el Gobierno entienden que la inflación más que una causa es una consecuencia del modelo: la puja distributiva y la fuerte concentración de la oferta tensionan los precios. Desde la visión heterodoxa, la suba de precios no representa un problema social en tanto sea compensada con ingresos.
Si se observa el mercado del producto que más subió en la última década, se ve cierta concentración del sector: un tercio del mercado los ocupan Ingenios Ledesma y Tabacal. El resto se reparte en varias explotaciones, aunque a menudo los acopiadores y refinadores son los mismos. Por el lado de la carne, se dio un corrimiento a la soja que dejó mayores márgenes de ganancias lo que afectó el stock ganadero y con él la oferta.
El debate
Pero más allá de la coyuntura, resulta un ejercicio interesante cruzar las visiones de sobre el fenómeno de la inflación. Esa discusión se dio días atrás entre el economista y ex asesor de Carlos Menem, Carlos Melconián y el ex viceministro de Economía y hoy diputado Roberto Feletti en un canal de cable.
Melconián (M): Tenemos una inflación del 25%...
Feletti (F): Ese 25 lo ponés vos.
M: ¿Cuánto querés que ponga?
F: Depende cuál, depende a quién. La del supermercado en determinado barrio de Buenos Aires es una cosa, la del supermercado en el Conurbano bonaerense es otra. ¿De dónde sale ese 25%?
M: Un solo ejemplo: la carne aumentó un 990% desde finales de 2001 a hoy.
F: ¿Entonces cómo explicás los niveles de consumo con esos aumentos? ¿Por qué tenemos semejante demanda con ese colapso de precios? Con eso el Conurbano estaría estallado.
M: Estallado no porque dan aumentos salariales y subsidios.
F: Ves, es porque tenemos una política de ingresos.


