El turismo Gastronómico es una nueva opción de aventura, dirigido a personas que gusten del arte del buen comer, y para aquellos que estén dispuestos a experimentar una nueva sensación culinaria.
Voy a comenzar por mi restaurante preferido en el mundo. Se trata de la cervecería más antigua de Munich, Alemania la Hofbräuhaus. Un lugar increíble donde, además de beber la mejor cerveza del mundo, podrán degustar platos típicos de Bavaria. La decoración, la vestimenta de los mozos y los espectáculos musicales hacen de este lugar un espacio característico de la cultura alemana. Se ofrecen todo tipo de cervezas servidas de dos bastidores instalados en 1970. En esta ocasión les recomiendo probar las tradicionales Weißwurst, que es un embutido tradicional de Baviera hecho de carne muy finamente picada de ternera y tocino de cerdo, y lo acompañamos con una Kartoffelsalat, que es una ensalada de papas con una salsa muy rica.
En cualquier lugar de Europa pueden comer Kebab, una de las comidas más conocidas de medio oriente, y que en la mayoría de los países europeos lo pueden encontrar en pequeños puestos callejeros. Se trata de carne asada en un grill que la hace girar en posición vertical muy lentamente. A medida que la carne se cuece, el cocinero va sacando tajadas muy delgadas con un cuchillo muy afilado, que va apoyando directamente en el pan árabe. Se come en forma de sándwich, acompañado por algunas verduras crudas y una salsa, imposible de imitar.
En Madrid, no pueden dejar de probar el “cocido Madrileño” se trata de una especie de guiso cuyo ingrediente principal son los garbanzos y diversas verduras, carnes y tocino de cerdo con algún embutido. Tengan en cuenta que es un plato para los días fríos de invierno. Y en cualquier época del año pueden saborear el jamón “Pata Negra” o el jamón “Ibérico”. En Madrid encontraran interesantes restaurantes llamados “Museo del Jamón” allí, por un precio muy bajo, podrán degustar diferentes tipos de jamones.
En Italia, tienen unos helados espectaculares, mayormente conocidos cono Gelato. Son de alta calidad, y para su elaboración sólo se utilizan productos frescos. Son muy cremosos y existen gran variedad de sabores. Los precios no son muy buenos, tampoco su tamaño, en general se venden bochitas, y se cobra por cada una.
En Francia, en pequeños carritos ubicados en cualquier esquina, pueden degustar los crepes. Y les aseguro que no se parecen en nada a los que hacemos en casa. Tienen un tamaño importante y están hechos fundamentalmente de harina de trigo, con la que se elabora una masa en forma de disco. Se sirven como base de un plato o postre aplicándole todo tipo de ingredientes dulces o salados. El más común que probé tenía solo azúcar impalpable, y era una delicia.
Espero tengan en cuenta estos platos si hacen un poco de tiempo para disfrutar del turismo gastronómico, que obviamente no se limita sólo a la visita de restaurantes, también incluyen, las tiendas de venta de productos alimenticios locales, los mercados, las viviendas típicas de los lugareños y la participación en fiestas locales o festivales.


