Una decisión curiosa, que provocó mucha polémica y un sinfín de reacciones que sobrepasaron los límites de Plottier, resultó la que tomó esta semana el intendente de premiar a la próxima reina de la ciudad, que será elegida en marzo durante la Expo Plottier, con un viaje a Las Vegas, Estados Unidos.
Si bien el jefe comunal aclaró que el lugar elegido para recompensar a la joven –que será coronada el próximo 14 de marzo–surgió de un convenio firmado con una agencia de turismo local, es inevitable que la sola mención de Las Vegas se vincule directamente con uno de los principales destinos turísticos de los Estados Unidos, pero sobre todo un lugar de espectaculares y lujosos hoteles y casinos, donde el dinero lo es todo.
Esta situación podría tomarse como una buena ocasión para que autoridades provinciales y municipales analicen cómo premiar a estas jóvenes que durante un año representarán a la ciudad en la que residen. Más teniendo en cuenta que no solo se premia la belleza sino también los conocimientos que posea sobre la realidad del lugar donde vive.
¿No sería más provechoso para la joven elegida ofrecerle algo más que una semana de diversión y esparcimiento? ¿No sería más útil ofrecerle una beca de estudio o de capacitación?
Quizá, equivocadamente, las autoridades entienden que ser joven es solo sinónimo de diversión y alegría.
¿Qué podrá transmitirles la futura reina a otros jóvenes de las experiencias vividas tras viajar 9.650 kilómetros y que puedan serles de utilidad para la realidad que viven o sufren cotidianamente?


