Cuando todavía suenan los ecos por la noticia de que ricos y famosos bonaerenses radican sus autos de alta gama en una suerte de “paraíso fiscal” en localidades aledañas a Vaca Muerta, tampoco deja de ser menor la cantidad de rionegrinos y vecinos de la ciudad de Neuquén que también tienen asentados sus vehículos en El Chañar, Añelo y Vista Alegre.
La avivada no es nueva. Por ejemplo, en septiembre de 2007, este diario publicó que se habían producido 500 cambios de domicilio de capitalinos a Senillosa y desde la Justicia se interpretaba que era para pagar menos impuestos de patente.
En las recientes denuncias que hizo ARBA, los apuntados son personas que tienen los autos bajo la figura de “guarda”, todos en un mismo baldío de El Chañar. Distinta modalidad, el mismo engaño.
En estos casos, existe un grado de impunidad y avaricia que es de no creer. Gente que gastó más de 2 millones de pesos en comprar una Ferrari y que por “ahorrar” unos 25 mil al año, decide estafar al Estado con una declaración falsa del lugar de radicación. Una vergüenza. Algunos optaron por el silencio y otros, como Jorge “Acero” Cali, increíblemente salieron a justificar lo injustificable.
Ahora, también está muy mal lo que hacen cientos de valletanos con autos más baratos. Está claro que no son los mismos montos, pero esta actitud de evasión es muy criticable. Está mal porque mientras ellos se burlan de las leyes, se cuentan por miles quienes pagan sus impuestos como corresponde y tienen todo en regla. Y más grave aún es que estas trampas no podrían hacerse sin la complicidad de algunos funcionarios municipales.


