Londres (dpa) > A sólo dos días del atentado perpetrado contra un cuartel en el condado de Atrim, Irlanda del Norte se vio nuevamente sacudida en la noche del lunes por el asesinato de un policía, la tercera víctima mortal de una nueva ola de violencia que estalló el sábado en la provincia autónoma británica.
El asesinato del policía Stephen Carroll, de 48 años, fue asumido por el grupo que se hace llamar «Continuity IRA». «Mientras Gran Bretaña siga inmiscuyéndose en Irlanda del Norte, esos ataques continuarán», afirmó en un mensaje codificado el grupo, una escisión del Ejército Republicano Irlandés.
En tanto, los investigadores detuvieron ayer a un joven de 17 años en Craigavon, en el condado de Armagh, y poco después a un hombre de 37 años. La Policía asaltó violentamente una vivienda, aunque los funcionarios no dieron detalles sobre si ambos están implicados en el atentado contra el agente.
El lugar de la detención, al suroeste de Belfast, se considera un feudo de los católicos republicanos que defienden la independencia de la provincia de Reino Unido y una asociación con Irlanda.
Sabotaje
Al parecer, la intención del grupo paramilitar escindido del IRA es sabotear los acuerdos de paz firmados por católicos y protestantes hace 11 años y forzar la salida británica de la región.
Según los investigadores, el grupo colabora con el «Real IRA» (IRA Auténtico), que se atribuyó el ataque del sábado a un cuartel del Ejército en el norte de Belfast que mató a dos soldados británicos, de 21 y 23 años, y dejó heridos a otros dos soldados y a dos civiles, rompiendo la paz de los últimos años.
El oficial fue asesinado de un tiro en la cabeza cuando se encontraba de servicio cerca de una escuela en Craigavon, en el condado de Armagh, poco después de que la Policía recibiera una «llamada desesperada de ayuda» de una mujer que al parecer había observado actividades sospechosas.
El asesinato supone el primer ataque letal perpetrado por terroristas contra la Policía en los últimos 12 años.
Unos 5.000 soldados británicos permanecen en cuarteles de Irlanda del Norte tras la retirada del Ejército británico de la provincia en 2007. Desde entonces, han dejado de patrullar las calles de Irlanda del Norte, responsabilidad que ahora asume el servicio policial provincial.
El conflicto de Irlanda del Norte entre protestantes probritánicos y católicos republicanos dejó más de 3.500 muertos desde los años 60. El atentado del pasado sábado fue el primero desde la firma del llamado Acuerdo de Paz de Viernes Santo en 1998.
El fantasma de la violencia
Londres (dpa) > El terror volvió a Irlanda del Norte: sólo durante 48 horas los habitantes de Irlanda del Norte pudieron mantener la esperanza de que el atentado del sábado contra un cuartel del Ejército británico que dejó dos soldados muertos se quedara en un hecho aislado. En la noche del lunes, un policía cayó en una encerrona y fue asesinado con un tiro en la cabeza.
Como en el caso del primer atentado, un grupo escindido del terrorista Ejército Republicano Irlandés (IRA) asumió la autoría del ataque. El disparo mortal contra un padre de familia de 48 años desmiente a aquellos políticos que tras el primer atentado se mostraron convencidos de que los terroristas no tendrían la posibilidad de cometer más atentados.
Desde hacía 12 años no se asesinaba a policías en la lucha entre católicos pro irlandeses y protestantes pro británicos en Irlanda del Norte.
Pero entre la población, los terroristas no cuentan con apoyo alguno. "Espantoso, escandaloso, terrible" consideraban los transeúntes, que no pueden comprender lo ocurrido. La mayoría de ellos aún recuerda bien el tiempo en que más de 3.500 personas murieron.


