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La Mañana

Boca-River y el gol fantasma

Cuarenta y dos años después, en otro milenio, en otra era, Boca y River volverán a verse las caras en una final oficial. Aunque los dos equipos más grandes del país, los que lo dividen cada vez que se enfrentan, son también los más ganadores, una sola vez definieron una corona en 90 minutos. Lo harán de nuevo en un par de meses (no se sabe cuándo ni dónde), con la Supercopa Argentina convertida en un capítulo histórico, más por el peso del partido que por la grandeza del título en juego, que los dos intentarán ganar por primera vez luego de un par de frustraciones por lado.

Habrá entonces otra página de gloria y drama asegurada. Habrá nuevos héroes y verdugos. Y habrá también, en los 90 minutos o en los penales, un gol (o más) que quedará guardado para siempre en el corazón de los hinchas y en las imágenes de la TV en HD. Será el primero en un Superclásico, así que se podrá ver una y mil veces. Que inundará las pantallas de la tele, los celulares y las redes sociales. Porque aquel del Chapa Suñé que le dio a Boca el Nacional del 76 en la cancha de Racing sólo existe en la memoria (y en la imaginación) de los hinchas. La filmación de ese tiro libre sorpresivo cuando el Pato Fillol armaba la barrera desapareció para siempre después de esa noche del 22 de diciembre, pese a que el partido fue transmitido por TV. Esa imagen murió en el Cilindro, y nació la leyenda del “gol fantasma” del ídolo xeneize. Su inexistencia generó cientos de fábulas. Ninguna comprobada. Lo único real es que de aquella final histórica sólo hay un puñadito de jugadas en las áreas que se pueden ver por Youtube. Pero nada del gol. Ni el festejo. Saben Nacho Socco y los que rayen, sabe Carlitos Tevez mientras deshoja la margarita allá lejos en tierra china, que la segunda final superclásica le guardará al menos a uno de sus protagonistas una imagen única en la historia de nuestro fútbol.

Aquel gol del Chapa Suñé en la final del 76 sólo existe en la memoria de los hinchas.