Caminata consciente: la nueva forma de entrenar

Tener en cuenta la postura y la respiración son algunas claves.

Buenos Aires.- Entre quienes prefieren ejercitarse al aire libre, correr se ha convertido en la disciplina predilecta. Sin embargo, por ser un deporte de alto impacto, el running no es apto para todo tipo de personas, sobre todo para aquellos que tienen lesiones crónicas. Para ellos hay una alternativa que cada vez está ganando más adeptos: el power walking.

Si bien "walking" significa "caminar", no se trata de una caminata tradicional, sino de transformar algo que hacemos cotidiana y habitualmente en un entrenamiento que puede quemar hasta 400 calorías por sesión.

También conocida como smart walking (caminata inteligente), esta disciplina implica realizar el ejercicio de manera consciente, entendiendo el cómo, por qué y para qué de lo que hacemos.
"Todos caminamos en nuestro día a día, pero no todos sabemos caminar de forma correcta. La postura, la pisada o la activación del abdomen son conceptos importantes que debemos tener en cuenta a la hora de echar a andar", cuentan sus promotores, y agregan que la respiración también juega un rol fundamental.

400 calorías se pueden llegar a quemar sólo en una sesión promedio de 60 minutos.

¿Cómo es una sesión de power walking? Por norma general, suele durar entre 45 y 60 minutos durante los cuales no dejaremos de caminar. Al igual que en otros deportes como la carrera o el spinning, podemos diseñar distintas variaciones con velocidad progresiva y cambios de ritmo.
"Son sesiones muy rápidas para mantener siempre las pulsaciones en la zona de quema de grasa, y con intervalos de trabajo en zona anaeróbica", cuentan.

30% es el porcentaje de riesgo de mortalidad que se reduce con sólo caminar.

Además de sus beneficios, caminar es la base y puede ser también la puerta de entrada a otros deportes.

Algunos conceptos básicos

La corrección postural es muy importante en todos los deportes, y mucho más en algunos como el running o el power walking.

Los tres parámetros básicos a tener en cuenta serían: hombros atrás y abajo, cabeza arriba y pecho arriba. Como bonus, intentar mantener siempre el abdomen activado para proteger la zona lumbar.
"Llevar la vista al frente, a unos dos metros de nosotros, ayuda a evitar arquear la zona cervical; por su parte, alejar los hombros de las orejas es un gesto que debemos corregir mientras caminamos, y que poco a poco acabaremos incorporando de forma correcta", explica la entrenadora Shanay Norvel.
Pérdida de peso, mejora de las condiciones cardiovasculares, reducción del colesterol, fortalecimiento y tonificación de piernas, glúteos y abdomen son algunos de los beneficios físicos.
También, al igual que ocurre con el running, existe una serie de beneficios psicológicos asociados tanto a la liberación de endorfinas como a la lucha contra el estrés y la ansiedad.
"Lo importante es que se trata de una actividad que puede realizar todo el mundo, independientemente de su condición física y deportiva o edad. Además, es totalmente personalizable en función de cada individuo", aclaran los especialistas.

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