Cañón contra la oscuridad

Todavía cantamos" se dijo Hugo Cañón cuando en 1986 fue designado fiscal general federal de Bahía Blanca porque consideró que a través del Poder Judicial podía recorrer un camino reparador para saber qué pasó con los desaparecidos, con los niños apropiados y juzgar a los responsables de los crímenes durante la última dictadura.

El fiscal Hugo Cañón hizo de su vida una forma de lucha contra la impunidad y en defensa de las víctimas.

Miente la muerte cuando dice que Cañón ya no está entre nosotros desde el domingo, cuando fue víctima de un accidente en una ruta cercana a Olavarría. Justamente la muerte se llevó a quien hizo de su vida una forma de lucha contra la impunidad y la defensa de las víctimas. Coherencia y convicción fueron sus verbos. Cuando en los años 80 muchos querían dar vuelta la página del horror, Cañón instruyó numerosas causas por violaciones a los derechos humanos. En 1987 declaró inconstitucional la ley de Obediencia Debida y el indulto del presidente Menem porque "es traición sacrificar el sentido de la verdad en aras de cualquier otro interés, incluso los de la Patria", palabras del escritor Herman Hesse que tomó para argumentar. Sus investigaciones sobre el V Cuerpo del Ejército de Bahía Blanca fueron clave para revelar la estructura de ejecución del plan sistemático de exterminio, y así Neuquén tuvo la oportunidad de sentar a los represores en el banquillo de los acusados. En julio del año pasado me regaló su generosidad al presentar mi libro dedicado a las Madres de Plaza de Mayo de Neuquén. Además de describir la infatigable lucha de Lolín Rigoni e Inés Ragni, el compromiso de don Jaime de Nevares y de Noemí Labrune, destacó la importancia de que se realicen los juicios contra los represores en Neuquén. Con gran precisión, me dijo: "Tiene a las víctimas con tantos años de esperanza y expectativas frustradas".

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído