Por estas horas, más de un médico se estará preguntando cuántos certificados psicológicos habrá elaborado en el último tiempo y cuántos habrán sido realmente necesarios, de acuerdo con la salud de su paciente.
La investigación que lleva adelante la Justicia por la denominada “industria de los certificados truchos” cayó como una bomba entre trabajadores y profesionales que habitualmente se benefician con este tipo de licencias para no ir a trabajar durante bastante tiempo.
En la administración pública, especialmente, es un secreto a voces que tal psicólogo o aquel psiquiatra son los encargados de elaborar esos certificados sin preguntar demasiado, con tal que el empleado desembolse unos 700 pesos en promedio, de acuerdo con la cantidad de días que necesite. ¿Cuántos? Se conocieron casos en los que el médico recomendó al empleado no trabajar durante 1000 días.
No es que el tema no se conociera. Lo que ocurrió es que, cuando la Municipalidad presentó una denuncia, fue porque descubrió esos casos realmente escandalosos. La fiscalía decidió ampliar esa denuncia con la sospecha de que lo mismo ocurría en otras dependencias de la administración pública. Los resultados fueron contundentes. Hay casos de empleados que hace años no trabajaban y que cuando se les vencía el certificado lo volvían a renovar por otro tiempo más. Tal vez a partir de ahora ni lo intenten.
Ayer, el gremio docente ATEN celebró la investigación que se lleva adelante porque “no defendemos los abusos”. Sería saludable que otros sindicatos salieran a pronunciarse de igual medida. Sería una forma de hacer justicia hacia miles de personas que se ganan el sueldo dignamente.


