El océano rompe su récord de calor y lo peor de El Niño aún no llegó
Los científicos del clima están desconcertados por una marca térmica histórica registrada. Advierten que la verdadera amenaza se desatará recién a fin de año.
Los océanos del mundo alcanzaron este fin de semana la temperatura media más alta jamás registrada: 21,1°C en la superficie marina global, excluyendo las regiones polares. El dato fue confirmado por el servicio europeo de cambio climático Copernicus y supera ligeramente los 21,09°C registrados en tres días distintos de marzo de 2024.
Lo que más preocupa a los científicos no es el número en sí, sino el momento en que se produjo: agosto no es el mes en que los océanos suelen estar más calientes.
"Este récord es otra señal clara de que el océano está sometido a un estrés cada vez más grande", afirmó la doctora Samantha Burgess, subdirectora de Copernicus. "El Niño está aportando calor al sistema, pero lo hace sumándose a décadas de calentamiento provocado por el ser humano", agregó la científica.
Las temperaturas medias del mar a nivel mundial suelen alcanzar su pico anual en marzo o abril, al final del verano en el hemisferio sur, que abarca más superficie oceánica que el norte y por eso ejerce mayor influencia en los promedios globales.
Temperatura récord en los océanos: El Niño todavía no llegó a su pico y ya alarma a los científicos
Lo que inquieta especialmente a la comunidad científica es que los océanos ya estén tan calientes cuando El Niño todavía está lejos de alcanzar su punto de mayor intensidad. Este fenómeno meteorológico natural genera aguas inusualmente cálidas en la superficie del océano Pacífico tropical oriental y central, y suele disparar las temperaturas promedio globales. Se espera que siga fortaleciéndose hasta la época navideña y los científicos advierten que va camino de ser el más fuerte en siglos.
"El hecho de que ya estemos rompiendo récords es un indicador temprano de cuán fuerte se está volviendo El Niño", dijo el doctor Jeremy Grist, investigador principal del Centro Nacional de Oceanografía de Southampton, Reino Unido. "Si todo sigue igual, podríamos esperar que el récord de temperatura oceánica se rompa nuevamente en marzo o abril de 2027", agregó. Los datos que usa Copernicus se basan en temperaturas a 10 metros por debajo de la superficie, combinando mediciones de boyas, barcos y satélites para generar una estimación global.
Los científicos subrayan que este calentamiento generalizado es una señal clara del creciente efecto del cambio climático provocado por el ser humano. Los océanos absorben más del 90% del exceso de calor atrapado por las emisiones de gases de efecto invernadero generadas principalmente por la quema de combustibles fósiles.
Las consecuencias de esta tendencia son múltiples y se refuerzan entre sí: los mares más cálidos aportan humedad y energía adicional a las tormentas, intensifican las olas de calor en zonas costeras al reducir el efecto refrescante de las brisas marinas y elevan el nivel del mar porque el agua cálida ocupa más espacio. El calor extremo también es devastador para los hábitats marinos, especialmente los arrecifes de coral.
La creciente frecuencia de las olas de calor marinas ya está "ejerciendo una presión cada vez mayor sobre los ecosistemas marinos y las comunidades que dependen de ellos", alertó Burgess.
Si El Niño alcanza la intensidad que los modelos proyectan para fin de año, 2026 podría cerrar como el año más cálido en la historia de los océanos, con consecuencias que se sentirán mucho más allá de las costas.
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