Debemos valorarnos más

La columna de Bernardo Stamateas. Licenciado en Psicología, sexólogo clínico y escritor (www.stamateas.com)

Hay quienes le temen a otros por lo que puedan pensar o decir. Pero muchas veces no se trata de lo que los demás dicen, sino de lo que ellos mismos se dicen.
El diálogo interno de estas personas es un diálogo negativo: "No digo mucho porque no tengo nada importante para decir" o "este lugar no es para mí". Como tienen miedo de ser juzgados, comienzan a autocriticarse y, finalmente, el juicio termina viniendo desde la propia persona.
Cuando estamos constantemente observándonos, comenzamos a generar una imagen negativa de nosotros mismos por el miedo a equivocarnos, y entonces aparecen las inseguridades y temores propios de una estima que no goza de buena salud.
Frente a esto, son muchas las presiones y las dificultades que se enfrentan, por no darse el verdadero valor que estas personas tienen.
Si alguien no es capaz de priorizarse a sí mismo, seguramente cargará mochilas ajenas sobre sus hombros y tendrá que enfrentarse, probablemente, al acoso, la infidelidad, la manipulación, el control, la estafa y el aislamiento.
Por el contrario, una persona con la estima sana sabe estar en el lugar correcto, a la hora correcta, con la gente correcta. La gente sana tiene y genera actitudes que hacen que las cosas buenas le sucedan. No es que tenga buena suerte y los otros no, la gente sana sabe que en cualquier lugar y en cualquier momento hay oportunidades para su vida. Espera grandes cosas del futuro, se prepara y mejora día a día sus habilidades. Sabe que una estima sana, junto con el potencial que lleva adentro, la llevarán al éxito. Una persona que se valora tiene fe en sí misma y se deja entrenar por los que más saben, porque reconocen que lo están haciendo por su presente y por su mañana.
Las personas con baja estima, a veces, son transmisores de su propio rechazo, van por la vida diciendo: "¿Cómo no reconocieron lo que hiciste?", "¿cómo, con todo lo que trabajaste, nadie te felicitó?".
Ahora bien, ¿por qué existen personas que parece que sólo tienen como único objetivo en la vida lastimar nuestra estima?, gente cuyo fin es descalificarnos cada vez que pueden hacerlo, ¿cuál es el objetivo de ese comportamiento? Simplemente para que no puedas brillar.
Por eso es que necesitamos reparar nuestra estima. ¿De qué manera podemos mejorarla y sentirnos mejor con nosotros mismos? Teniendo presente y accionando según cómo me veo y me siento con mi imagen, valorándome y evaluando cuáles son las cosas que puedo hacer y cuáles no, qué debo aprender y qué corregir.

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