El efecto Vaca Muerta está fomentando el arribo a la región de todo tipo de profesionales, entre ellos, delincuentes.
La noche del viernes los padeció la cadena Red Megatone: ingresaron a la hora de cierre al local que tiene en el corazón del Bajo neuquino, a 50 metros de Avenida Olascoaga, por donde transitan cientos de personas y vehículos. Los delincuentes, sumamente profesionales, se alzaron con 300 mil pesos en efectivo.
En un año dieron 18 certeros golpes en los que se levantaron 3,6 millones de pesos en total.
Pero ya no extraña, es más, nos estamos acostumbrando a este tipo de robos. A lo largo de un año, la delincuencia burló a la Policía con todo tipo de modalidad: golpe comando, entraderas, piratas del asfalto y boqueteros. Además, nunca dudaron de la empresa que emprendieron, robaron supermercados, tiendas de electrodomésticos, empresarios petroleros, repartidores, corralones, estaciones de servicio, bodegas, Pago Fácil y hasta el Correo Argentino. En total, fueron 18 certeros golpes en los que se alzaron con 3,6 millones de pesos en efectivo.
Todo dato certero que recibieron de primera mano los delincuentes lo trabajaron al detalle: realizaron tareas de observación, seguimientos a sus víctimas, cronometraron movimientos y estudiaron cada una de las alternativas de escape.
Es así que la gran mayoría de los grandes robos que hubo en Neuquén siguen sin ser esclarecidos.
Las víctimas de estos golpes tienen dos frases en común en sus relatos: "los tipos sabían muy bien lo que venían a buscar" y "nos entregaron".
Ante este escenario, la Policía deberá optimizar los trabajos de inteligencia criminal para evitar esa sensación de impunidad que generan estos hechos sin esclarecer.


