El desarrollo inmobiliario que prometió departamentos y entregó deudas en todo el Alto Valle
VM SRL está concursada con 189 acreedores, muchas familias de proyectos en Confluencia de Neuquén, edificios, y loteos en la región. ¿Van a cobrar los juicios?
Hay 189 expedientes individuales. Cada uno representa a una persona o familia que firmó un boleto, pagó cuotas durante años (en muchos casos canceló el precio completo) y hoy no tiene escritura en proyectos de desarrollo inmobiliario del Alto Valle. El monto de las acreencias podría superar los 16 millones de dólares.
Muchos departamentos en tira y edificios están en Neuquén, Cipolletti y hasta Cinco Saltos. Algunos ni siquiera tienen su casa terminada.
Hay un juicio civil, un concurso y una denuncia penal que la lleva el fiscal Juan Manuel Narváez (el mismo que encabezó la causa de los planes sociales) de la que poco se sabe del avance. Y una batería de nombres y empresarios que, por ahora, no están dentro de las divulgaciones anticipadas que suelen realizar desde el MPF, mucho antes de cualquier formulación de cargos.
El caso viene como una olla a presión desde hace tiempo, y la damnificada Ailín González lo contó a LM Neuquén de su caso particular, de aquel departameto que pagó 100.000 dólares en 2018 a metros del río Limay. Hoy alquila y espera un juicio. Se quedó sin nada.
Esta es toda la red que dejó el tendal en el Alto Valle, del concurso preventivo de VM SRL, la desarrolladora inmobiliaria con sede en Cipolletti que en 2025 se presentó ante la justicia reconociendo que no podía pagar sus deudas. Más allá de esa empresa, los perjudicados apuntan a otras razones sociales que tendrían parte de los desarrollos, como Rebus SA, Conecta Gestión Negocios y otras, que serían la reconversión de VM SRL después del concurso.
Justamente acá hay más desarrollos, que no forman parte de este concurso, como el edificio W Center en Carlos H Rodríguez 224 y el Mido II (Misiones 680).
El expediente tramita en la Unidad Jurisdiccional N°1 de Cipolletti y el síndico designado, el contador Maximiliano Lapuente, presentó el informe el documento que analiza uno a uno los créditos verificados y le dice al juez cuáles recomienda admitir y cuáles no.
Desarrollo inmobiliario: el tamaño del problema
Los legajos están divididos en cuatro grupos de acuerdo a la presentación judicial a la que acccedió LM Neuquén. Los más importantes son tres proyectos centrales de la empresa que son el complejo Vivo Confluencias) el edificio Custo San Juan en Neuquén y el Loteo Don Ricardo de Cinco Saltos.
El síndico recomendó admitir más de 100 créditos y declarar inadmisibles alrededor de 30, en general por falta de documentación suficiente.
Las cifras parecen que hablan solas. Una sola acreedora del edificio Custo San Juan, que entregó su propio terreno a VM SRL a cambio de cuatro departamentos y dos bauleras que nunca le fueron escriturados, tiene un crédito reconocido por el equivalente a 916.000 dólares, valuados en más de 1.270 millones de pesos al cambio del BNA de abril de 2026.
Otro comprador del mismo edificio tiene reconocido el derecho a escriturar un departamento de 65 m² valuado en 214.000 dólares, más 40 millones de pesos por multas contractuales que cobró en juicio pero no pudo ejecutar porque el concurso frenó la subasta.
En Vivo Confluencia, los lotes del Loteo Don Ricardo se valúan a razón de 50 dólares el metro cuadrado —unos 17.500 dólares por terrenos de 350 m². Los departamentos del Custo rondan los 221.000 dólares por unidades de dos ambientes con cochera.
Dos realidades dentro del mismo concurso: quiénes van a escriturar
La situación no es igual para todos. El síndico traza una línea clara entre quienes ya viven en sus propiedades y quienes compraron algo que todavía no existe.
En Vivo Confluencia Etapas I y III y en Custo San Juan, los compradores tienen la posesión: viven ahí, pagan expensas, formaron consorcios de hecho.
Lapuente recomendó reconocerles el derecho a escriturar, condicionado a que se completen los trámites administrativos que la empresa nunca terminó: falta el final de obra, el reglamento de copropiedad, la inscripción del consorcio. Lo mismo para los lotes del Loteo Don Ricardo en Cinco Saltos, donde los trámites de habilitación están muy avanzados.
P ero en las etapas II, IV, V y VIII del complejo Vivo Confluencia, el panorama es otro. Ahí directamente no hay departamentos terminados. El síndico en este caso hizo una salvedad determinante.
“No existe el departamento prometido como tal y menos aún está definida jurídicamente la unidad funcional”, indicó.
Para esos casos, recomendó convertir la obligación de entrega en un crédito en pesos al valor de mercado, lo que lleva la discusión a otro terreno. ¿Cuánto vale hoy un metro cuadrado que la empresa vendió hace diez años y nunca construyó?
La pelea por los valores
Ahí está uno de los conflictos centrales del expediente. VM SRL pretende que las deudas se calculen actualizando lo que los compradores pagaron en su momento con la tasa judicial del precedente “Machin”.
El síndico rechazó ese criterio porque entiende que el resultado sería “ridículo” y llevaría a que dos personas que compraron el mismo departamento en el mismo edificio tengan créditos distintos, no porque sus casas valgan diferente sino porque uno pagó antes que el otro y la tasa de interés distorsiona todo.
La sindicatura en cambio valuó los inmuebles a precio de mercado actual, con consultas de tasaciones judiciales, extrajudiciales, inmobiliarias y portales especializados, y fijó un precio por metro cuadrado según la tipología de cada emprendimiento.
El informe también revela un dato que complica la posición de la empresa. VM SRL tiene años enteros sin registrar en sus libros contables obligatorios. Hay saltos de asientos de agosto de 2012 directamente a septiembre de 2015, con tres años sin respaldo.
Eso significa que todas las operaciones firmadas en ese período, muchos de los boletos originales corresponden a 2014 y 2015, no pueden rastrearse en la contabilidad oficial, aunque sí aparecen en documentación extracontable como facturas, estados de cuenta y correos electrónicos que los propios compradores aportaron.
El patrón de incumplimiento
Lo que emerge de los 189 legajos es un patrón repetido y es que la empresa vendía unidades a construir, cobraba el precio en cuotas, entregaba posesión con años de retraso y en varios casos no escrituraba.
Muchos compradores tuvieron que demandar judicialmente. Hay sentencias firmes por cumplimiento de contrato, por daño punitivo, por multas por mora. Pero cuando se abrió el concurso, varias subastas ya estaban decretadas y quedaron suspendidas de inmediato.
En abril de 2026, la Cámara de Apelaciones de la IV Circunscripción Judicial de Río Negro , la misma que tiene jurisdicción sobre este caso, ratificó astreintes impuestas a VM SRL en otro expediente vinculado al mismo grupo económico, lo que el síndico calificó como un “patrón de conducta a merituar”.
Cómo sigue el caso
El juez ahora debe dictar la resolución del artículo 36 de la Ley de Concursos, que determinará oficialmente qué créditos son admisibles.
A partir de ahí, la empresa tiene que presentar una propuesta de acuerdo preventivo a sus acreedores. Si no logra las mayorías necesarias para que sea aprobada, más de la mitad de los acreedores que representen más de dos tercios del capital verificado, el concurso se convierte en quiebra.
Para las familias que ya viven en sus departamentos, el horizonte más probable es finalmente obtener la escritura, aunque con demoras adicionales.
Pero para quienes compraron en las etapas no terminadas, el futuro depende de si la empresa puede o quiere seguir construyendo, o si todo termina en una liquidación donde cobrarán, en el mejor de los casos, una parte de lo que pagaron.
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