Hacía tiempo que en la provincia no se vivía un cruce de violencia tan fuerte antes de una elección como el que ocurrió durante esta semana en Plottier.
Ver a un candidato a concejal ensangrentado, con la cabeza partida y con la acusación de que la responsabilidad era de militantes de otro partido, dejó un sabor amargo en la boca de muchos.
La violencia se instaló por estos días en la localidad con la reiterada rotura de los carteles de propaganda política y peleas varias entre simpatizantes de los mismos partidos, y tuvo su máxima expresión con la golpiza que recibió el conocido deportista Luciano Zupanovich, que terminó con cinco puntos en la cabeza y una fractura de peroné.
Luego de estos molestos y amargos momentos, la ciudadanía espera que mañana la elección a intendente se lleve adelante en una jornada en paz.
La clase política ya dio su primera muestra de unidad en rechazo de la violencia. En una conferencia de prensa, siete de los trece candidatos lograron sentarse en la misma mesa para prometer al electorado concluir sus campañas en armonía.
Y esa promesa debería ser cumplida para que el nuevo intendente cuente con la confianza de los vecinos, quienes elegirán a una persona de la que esperan mejore su calidad de vida.
Son muchas las opciones, cuatro más, por ejemplo, que en la capital, donde el electorado es casi siete veces más grande. Un raro interés por gobernar una ciudad que, según sus actuales gobernantes, no cuenta con fondos para hacerle frente al pago de salarios de sus empleados.Una ciudad que depende directamente del apoyo financiero de la Provincia, por lo que el próximo intendente deberá tener como objetivo la discusión de la actualización de la ley de coparticipación. Por lo pronto, por lo menos, los ploterienses esperan una elección limpia y sin más golpes.


